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Redacción La Tribuna de Cartagena
Jueves, 19 de octubre de 2017
Nota de prensa que nos envían los Falangistas Ciezanos.

LA MEDIACIÓN

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La nueva palabra mágica, el jarabe que rodo lo resolverá según los profetas del separatismo catalán y de sus  palmeros- léase Podemitas y  mareas-, es cuando menos una demostración de cinismo y de hipocresía. No solo por cuanto se utiliza como moneda de cambio, es decir, con neta intención de propaganda, sino y esto es mucho más grave,  como medio para homologar dos entidades absolutamente heterogéneas, o sea diferentes en ejercicio y responsabilidades, en atribuciones y en competencias, en dependencia y en independencia económicas del mundo. Pero además, subyace en toda esa parafernalia creada en torno a la mediación, nada menos que el reconocimiento de dos soberanías en el mismo territorio nacional;  al,  poner en pie de igualdad, la realidad de una región dentro de un Estado reconocido democráticamente en todas las instituciones políticas, sociales y económicas su legítima soberanía no deja de ser sino una provocación.

 

          Una soberanía que se vería adulterada formalmente si alguien, con ínsulas de neutralidad artificial,  intentara conceder a una parte de su territorio una igualdad que no le corresponde. Dicho de otra manera, es reconocer una soberanía que de ninguna forma le corresponde. Y ese es el primer y principal argumento para rechazar todo proceso que conduzca a poner uno frente al otro en las mismas condiciones. Desde luego ningún país  que se precie de tal, podría consentir una salida  a  esta situación que, no negamos, aparece como difícil y hasta virulenta, pues dos o tres generaciones de adoctrinamiento  (el régimen anterior en esto, era un pipiolo en comparación con el martillo pilón catalán),  no dejaba dudas de cómo sería  el comportamiento de muchos catalanes, educados en la xenofobia y el odio a España.

 

          Los falangistas creemos que no es posible la mediación,  planteada por  quienes solo aspiran a  continuar su camino a la independencia, usando rodas las artimañas posibles y esto de mediar internacionalmente no es sino otro paso para su desatino. Y no hay que recurrir a ningún artículo de nuestra constitución, solo al sentido común y si acaso, al concepto universalmente admitido y defendido, de lo que es un Estado. Estoy seguro de que nadie, que se sienta español de veras, apruebe una cesión de esta naturaleza, sería entonces admitir nuestra derrota ante la historia.  A este respecto, sería conveniente conocer el escrito, largo y jugoso escrito que el historiador  e hispanista francés Imazt, ha publicado recientemente, en una muestra de perfecto conocimiento de la falacia gubernamental catalana.  Lo digo así, gubernamental, porque de ninguna manera involucro al noble pueblo catalán que, por cierto, la mitad de sus habitantes son originarios o descendientes de españoles de aquí y de  acullá. El único diálogo, la única mediación pasa por el Congreso de Diputados de España; lo demás, sería otra cosa.

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1 Comentario
Fecha: Jueves, 19 de octubre de 2017 a las 12:52
Mara
Felicidades a los falangistas de Cieza por seguir manteniendo alzada la bandera del falangismo y el espíritu de José antonio

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