Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

UPCT
Martes, 7 de noviembre de 2017
Nota UPCT

"Los tanques de tormentas anti-contaminación tienen como fin reducir el vertido de los caudales"

Guardar en Mis Noticias.

Expertos en ingeniería hidráulica y sanitaria se ofrecen a asesorar sobre las infraestructuras que evitan el vertido de contaminantes al Mar Menor

Con objeto de aclarar la posibilidad de prescindir de los  tanques de tormenta en zonas tan sensibles como el Mar Menor, debate  que se ha suscitado en la Comunidad Autónoma de la  Región de Murcia en los últimos días, y  basándose únicamente en planteamientos técnicos, los expertos en  Ingeniería Hidráulica y Sanitaria de la Universidad Politécnica de  Cartagena (UPCT) creen necesario explicar lo siguiente:


Los tanques de tormentas anti-contaminación tienen como fin reducir el  vertido de los caudales transportados por las redes de saneamiento  durante un episodio de lluvia, no sirven para evitar inundaciones. Si  ese fuera el cometido de estas infraestructuras, su escala, su  ubicación y su diseño serían totalmente distintos.

 

Los tanques de tormentas anti-contaminación están considerados  herramientas necesarias en áreas urbanas consolidadas y así se recoge  en la legislación de la mayoría de los países de la Unión Europea.  Diversas ciudades españolas han protegido de los vertidos de las redes  de saneamiento a sus medios receptores, ramblas, rios o el mar,  mediante estas infraestructuras. Múltiples ejemplos se pueden citar  como los de ciudades como Madrid, protegiendo al Manzanares, Alicante,  sus playas, o Bilbao el Nervión, y por supuesto en las grandes urbes  mundiales, como Londres o Tokio.

Se ha cuantificado y contrastado que hasta el 30% de la contaminación  transportada por las redes de saneamiento a lo largo de año puede  llegar al medio receptor a través de los vertidos durante los  episodios de lluvia. De ahí surge la necesidad de estos elementos  constructivos, que se integran en el sistema de alcantarillado. Este  es el motivo de que aparezca en nuestra legislación el R.D.1290/2012  que obliga a disponer en los sistemas de saneamiento de elementos del  tipo de tanques anti-contaminación y nos dan de plazo hasta 2019 en  muchos casos.

Los tanques de tormentas anti-contaminación retienen una parte de la  contaminación generada por el lavado de calles o de las redes de  saneamiento en nuestras ciudades cuando llueve, y del hecho de que se  llenen y desborden no se puede deducir que no estén cumpliendo su  función, muchos de ellos funcionan para retener solo las primeras  aguas más contaminadas y el resto es vertido. El volumen se calcula  para asegurar que almacenan un porcentaje del agua que no puede ser  trasladada en las estaciones de tratamiento por falta de capacidad de  la red de alcantarillado y de la depuradora, y que en ausencia de  tanque iría directamente al medio ambiente receptor.

Con carácter general, para retener alrededor del 90% de la  contaminación que puede ser vertida necesitaremos un tanque  anti-contaminación que almacene la escorrentía de una lluvia de entre  15 y 25 litros, mucho menor a la lluvia del pasado mes de diciembre de  2016 que superó los 200 litros. En ese caso las lluvias en el campo de  Cartagena generaron una escorrentía en la denominada Rambla de La  Maraña de más de 8.000.000 de m3 de agua que atravesaron el núcleo  urbano de Los Alcázares. El Tanque de Tormentas anti-contaminación  existente en Los Alcázares debe tener un volumen de alrededor de los  3.000 m3.

 


Evidentemente este tanque no está diseñado para evitar inundaciones,  es fácil observar una diferencia de escala mayúscula. Y es que estas  infraestructuras no están diseñadas para las lluvias que ocurren una  vez cada 10 años, o como en el caso de Los Alcázares el pasado  diciembre una vez cada 100 años.

Estos episodios extraordinarios no impiden la función desarrollada por  el tanque de retención de un porcentaje elevado de la contaminación  para lluvias ordinarias a la escala del año medio. Entendiendo la  utilidad de una depuradora cuando no llueve, también debemos entender  que cuando llueve la depuradora no tiene ni la capacidad ni el tiempo  para tratar el agua de lluvia, varios órdenes de magnitud superior, y  por tanto se necita un depósito que almacene dicha agua para ser  tratada con posterioridad.

Como ingenieros y técnicos especializados en este campo, queremos  asesorar de forma adecuada a los distintos actores sociales para que  dispongan de la adecuada información a la hora de adoptar sus  decisiones. En este caso, se trata de un medio ambiente receptor de  los vertidos, el Mar Menor, en el que se no podrán minimizar los  vertidos prescindiendo de herramientas tan útiles como los tanques  anti-contaminación.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
La Tribuna de Cartagena • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress