Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

Aisha Jalaf
Domingo, 26 de noviembre de 2017
Aisha Jalaf, desde El Cairo, para La Tribuna de Cartagena

Al Rauda, algo más que una masacre

Guardar en Mis Noticias.

El séptimo comprador mundial de armas españolas es Arabia Saudí

[Img #7543]

 

El pasado viernes, día 24, se produjo en la mezquita de Al Rauda, sita en el el oeste de la ciudad de Al Arish, capital del norte del Sinaí, en Egipto, una brutal carnicería con más de 300 muertos y más de 125 heridos.

 

Todos los indicios apuntan a que el comando de 25 o 30 fanáticos que perpetraron este sanguinario ataque en el momento de la oración, o eran miembros del Daesh o de alguna facción local juramentada.

 

Varias son las claves que cabe reseñar alrededor de este execrable hecho, con sello inequívocamente takfirí.

 

El objetivo de los yihadistas eran miembros de la corriente musulmana de los sufíes que, junto a la corriente chií y, por supuesto, los cristianos de las diferentes confesiones en Oriente Medio, son objetivos prioritarios.

 

Chiíes y sufíes son corrientes odiadas por el wahabismo o, lo que es lo mismo, por las petromonarquías del Golfo Pérsico, que han cofinanciado, junto a Estados Unidos y otros países de la OTAN, a todos los grupos terroristas takfiríes que, durante los últimos años, han operado, tanto en Irak como en Siria, y que actualmente están siendo derrotados y desalojados de ambos países.

 

Chiíes y sufíes son corrientes odiadas, también, por la siniestra organización autodenominada "Hermanos Musulmanes", fuera de la ley en Egipto, enemigos jurados del actual presidente de del país, Abdelfatah Al-Sisi, y con estrechísimas vinculaciones con el yihadismo takfirí-wahabita. De hecho, en la mezquita de Al Rauda murieron varios miembros del Ejército egipcio que se encontraban allí rezando. Parece más que obvio, pues, que los yihadistas querían "un dos por uno": aniquilar herejes, por un lado, y refrescarle la memoria con sangre al Régimen de El Cairo, por otro.

 

Un guiño a Riad

 

Medios informativos internacionales apuntan a que esta estrategia del Daesh pretendería encender la mecha de una "guerra de religiones" en Egipto con el objeto de poner a Al-Sisi en una situación más que delicada, tratar de forzar su salida del poder en una segunda fase y, obviamente, reponer en el poder, en una última fase, al "hermano" encarcelado Mohamed Morsi, derrocado en 2013.

 

Para La Tribuna de Cartageba, porr el contrario, la masacre de Al Rauda tiene todos los visos de ser un mensaje de complicidad y sumisión del terrorismo takfirí a Bin Salman, el nuevo hombre fuerte de la familia de los Saud, convertido ya en peón de brega del Pentágono norteamericano y, por supuesto, con todos los plácemes de Tel-Aviv.

 

Todo parece indicar que, esta vez sí, los saudíes están decididos a incendiar la región, empezando por El Líbano, el eslabón que Riad considera el más débil.

 

Se trataría, grosso modo, de un enfrentamiento entre el wahabismo (con Arabia Saudí a la cabeza) y sus destacamentos takfiríes supervivientes del descalabro sirio-iraquí, frente al llamado "Eje de la resistencia", formado por Irán, Siria y El Líbano.

 

Armas, armas, armas...

 

En fecha tan lejana como abril de 2013, el entonces Secretario de Defensa norteamericano, Chuck Hagel, levantaba el pie a Arabia Saudí y Emiratos Árabes para poder compar armamento norteamericano. Desde entonces, estos dos países no han dejado de comprar material bélico.

 

Y no sólo "made in USA". Sin ir más lejos, el séptimo comprador mundial de armas españolas es precisamente Arabia Saudí.

En los últimos meses y desde el puerto de Bilbao, han salido más de 8.600 toneladas etiquetadas eufemísticamente como "Explosivos" hacia Arabia Saudí con la complicidad del parlamento español que, a pesar de la guerra criminal lanzada por los saudíes contra Yemen, daba el espaldarazo, el pasado mes de septiembre, al rearme de Riad.

 

 

 

 

 

 

 

 

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
La Tribuna de Cartagena • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress