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Josele Sánchez
Martes, 5 de diciembre de 2017
Editorial, 5 diciembre 2017

Y mañana todos a celebrar la Constitución: ¡qué asco!

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Primera encuesta del CIS sobre las Elecciones Autonómicas en Cataluña.
La cobardía del presidente del Gobierno deja en mano de los podemitas, en versión sardana y butifarra de Xavier Doménech, el futuro sobre la unidad y la continuidad de España.

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La primera encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) vaticina lo que todo ciudadano, con un coeficiente intelectual normal (a excepción del presidente Mariano Rajoy) podía imaginar que ocurriría: la cobardía del presidente del Gobierno sitúa el futuro de una nación milenaria a cara o cruz y deja en mano de los podemitas, en versión sardana y butifarra de Xavier Doménech, la historia de nuestros padres, de nuestros abuelos, de nuestros bisabuelos y de nuestros tatarabuelos, y lo que aún es peor, nuestro presente y el mañana de nuestros hijos.

 

Todo esto no es sino la consecuencia de una aplicación tardía, descafeinada y con preservativo del Artículo 155 de la Constitución, de una aplicación que (tal y como manifestaba ayer, en una entrevista concedida a LTCT, Santiago Abascal, “ha sido aplicada por Mariano Rajoy pero redactada por Albert Rivera”. Al primero ya no le  queda manera de demostrar que le importa un carajo la unidad y supervivencia de España y que lo único que le mueve es no perder el poder ni aunque lo echaran a patadas sus propios votantes; al segundo (calcadito del primero pero en modelo niño pijo y yerno que toda madre desearía tener), sólo quería una convocatoria anticipada de elecciones autonómicas en su delirio de creer que Inés Arrimadas será la próxima presidenta de la Generalidad, algo que no ocurrirá seguro.

 

La primera encuesta de CIS demuestra que un partido que ha pasado de la revolución al perroflautismo, y del perroflautismo a la socialdemocracia, y todo ello en menos tiempo que el que dedica su líder, Pablo Iglesias, a peinar su coleta, un partido que dice ser transversal (que es un término muy utilizado ahora por quienes no saben ni cuál es su propia ideología política), pero que carece por completo de un ningún concepto sobre qué ha sido España en el pasado, sobre qué España en la actualidad y sobre qué debiera ser España en adelante, tendrá la llave, no ya del ciudadano que ha de sentar sus muy sus honorables posaderas en el sillón presidencial del Palacio de la Generalidad, sino de decidir, si la patria continua existiendo o si, por el contrario, ha llegado la hora de suicidarse.

 

La culpa de todo –es un deber de patriotismo insistirlo hasta la saciedad- es de quien por falta de agallas para aplicar antes ese dichoso artículo constitucional, por falta de coraje para aplicar el 155 de verdad, controlando la radio y la televisión pública, encerrando en prisión a todos los criminales que han llevado a Cataluña hasta el precipicio y sin soltarlos poco después a la calle, destituyendo a muchos más responsables políticos, técnicos y policiales, prefirió convocar unas Elecciones Autonómicas a modo de referéndum plebiscitario que, imagino, sería desafortunada ocurrencia de esa mujer, tan pequeña como malévola, que tiene por vicepresidenta.

 

Eso sí, mañana asistirán todos a la conmemoración de la Constitución del 78, una Carta Magna que ha servido para consagrar las desigualdades entre unas regiones y otras, para entregar la educación a las autonomías y para que los maestros secesionistas adoctrinen a los niños, para crear televisiones y radios autonómicas que sirven para lanzar soflamas independentistas en contra de España, para la creación de policías autonómicas enfrentadas a un Estado al que desobedecen y que se convierten –en un momento determinado- en la fuerza armada de una parte de España contra el resto, para crear Tribunales Superiores de Justicia en cada comunidad autónoma al servicio, muchas veces, de los virreyes de turno, para instaurar 17 reinos de Taifas con 17 parlamentos que pagan nóminas de altos ejecutivos de empresa a los ¡1.248 diputados autonómicos! y    que nos  cuestan, a cada españolito de a pie, 330 millones de euros al año.

 

¡Qué asco!

 

 

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1 Comentario
Fecha: Miércoles, 6 de diciembre de 2017 a las 11:32
Dana
Desde luego.
Cuánto mal ha hecho y está haciendo el PP, desde que hace tiempo viró a la izquierda.
Y nos dicen en todos los medios de comunicación que el bloque constitucionalista puede superar en votos al bloque separatista. No lo creo. Pero es que además meten en el bloque constitucionalista al PSC y a los podemitas. La izquierda en España siempre apoyará al separatismo. Incluido el PSOE, que en los momentos decisivos de la historia en vez de triunfar las voces moderadas siempre ha tirado por el camino más éxtremo.
Vaya una sensación de impotencia. No podemos hacer nada sino resignarnos.

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