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José Luis Sánchez Álvarez
Martes, 19 de diciembre de 2017

Día a día ¡ALANTE TOA! 19 de diciembre

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Día 19 de diciembre.

 

LA EPOPEYA DEL CANTÓN

 

Tal día como hoy, pero de 1741. Muere a causa del escorbuto, en las islas Komandorski, Virtus Jonassen Bering, navegante danés y explorador que dio nombre alestrecho que separa Rusia  y Alaska. Otro 19 de diciembre, pero de  1915, en el patio de una comisaría de París, una mujer detenida por estar borracha y drogada, da a luz,  acaba de nacer Édith Piaf, un icono de la música francesa.

En España este 19 de diciembre de 1933 votan las mujeres por primera vez en unas elecciones generales legislativas. No obstante, como todo el mundo sabe, la primera vez que la mujer votó en Europa fue en 1874 en Cartagena.

Y de los cielos, el 19 de diciembre de 1972 regresan los astronautas del Apolo XII, última nave espacial que se ha posado en la Luna hasta el día de hoy.

 

Pero pongamos los pies en Cartagena, en la que tal día como hoy, pero de…

 

1680.    El cabildo del ayuntamiento acuerda pedir la vuelta del obispo y del cabildo de la Diócesis a su iglesia Catedral.

1823. Muere en Cartagena don Nicolás Fouscual, maestro de escuela primaria y que popularmente era conocido por el “maestro francés”, nombre que se le pondría a la calle donde vivió y que aún hoy se llama así, calle del maestro francés, situada en la subida al Molinete.

2009.   Amanecen nevados El Roldán, La Muela, Peñas Blancas y la sierra minera de San Ginés

Y hoy nos vamos a ir al año del Cantón: 1873. Hoy se recrudecen las hostilidades. Durante la noche el bombardeo ha sido incesante.

Los centralistas bajan hoy de sus posiciones en Sierra Gorda, entablando combate durante cinco horas con los cantonales que han salido a su encuentro, apoyados estos por el fuego de metralla de los cañones del castillo de los Moros. En estos combates, los sitiadores han hecho prisioneros a ocho defensores de Cartagena, un carro, dos mulas y cuarenta y seis cabras.

A mediodía los cantonales lanzan una ofensiva, saliendo de la plaza por la izquierda y la derecha, siendo rechazados y teniendo que refugiarse nuevamente dentro de las murallas de Cartagena.

A las tres de la tarde cien cantonales que avanzan hacia Los Dolores son atacados por una compañía centralista, pero unos doscientos cantonales que estaban emboscados, refuerza el ataque del que tiene que desistir al sumarse otras dos compañías a los centralistas.

Por otra parte, han desertado de los revolucionarios dos cabos y cinco soldados armados y pertrechados y montados en el carro de la compañía, tirado por una mula.

Al día siguiente  se instalará una nueva batería centralista en el paraje conocido como “Pescao frito”, junto al Pozo de los Palos.

Dos días después de iniciado el salvaje bombardeo de la ciudad en el ya lejano 26 de noviembre. Se había pactado una tregua  de cuatro horas. Durante la tregua el buque italiano Authion atraca en el puerto para evacuar mujeres y niños. El capitán del barco se dirige a la Junta para ofrecerse como mediador de una rendición honrosa, dado que la “causa está perdida y los defensores de Cartagena han hecho muestras de su indomable valor”. La Junta se lo agradece pero le comunica que piensan “resistir a todo trance”.

Tres días después, un proyectil hace blanco en el cuartel de guardiamarinas, donde se refugiaban del continuo bombardeo 150 personas, resultando heridas graves 18 personas, de las que muchas morirían en el atestado hospital víctimas de infecciones por la falta de desinfectantes. Esto provocó una nueva tregua en la que  tres emisarios, uno inglés, otro francés y el otro italiano parlamentan con la Junta con la intención de sacar de la ciudad a las familias, enfermos y ancianos, quedando acordado que al día siguiente saldrían del puerto. Cosa que hicieron de madrugada en el vapor Darro, no sin antes desembarcar en el Espalmador a los militares heridos, para que no pudiesen caer en manos del enemigo y ser maltratados. Tras hacer el Darro trasbordo de sus pasajeros en las fragatas extranjeras, se hizo a la mar volviendo dos días más tarde con vituallas requisadas para el mantenimiento de la plaza.

Mientras los centralistas siguen instalando baterías en torno a la ciudad, recrudeciéndose el bombardeo indiscriminado  que llega a alcanzar el Hospital de Caridad, produciendo un incendio que entre otras cosas, acaba con tres cofres propiedad del cronista de Cartagena Isidoro Martínez Rizo, quien nos dice que, 15 días después de iniciado el bombardeo,  han muerto en Cartagena 23 personas y hay casi 100 heridos.

El pasado día 16 del presente, la escuadra gubernamental vuelve a aparecer frente al puerto. Los bombardeos sobre la ciudad se recrudecen y los centralistas comienzan a construir una nueva batería, la Nº8, destinada a batir al castillo de la Muerte, el del Atalaya. Al día siguiente, con gran intensidad, sigue el bombardeo sobre la ciudad, no debiendo parecerles suficiente el castigo a los sitiadores, que piden al Gobierno de Madrid 40 cañones más y algunos obuses de 24.

 

 

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