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Dr. Carlos Javier Sánchez Juan
Miércoles, 20 de diciembre de 2017
El Dr. Carlos Sánchez Juan explica y desmitifica el Cáncer de Tiroides para los lectores de La Tribuna de Cartagena

SOBRE EL CÁNCER DE TIROIDES

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El Dr. Carlos Sánchez Juan es Jefe de la Unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital General Universitario de Valencia y profesor de la Facultad de Medicina de Valencia.

"Aunque el diagnóstico de cáncer resulta aterrador, debes saber que el pronóstico para los pacientes con cáncer de tiroides es usualmente excelente".

¿Qué es un tumor?

 

[Img #8329]

 

            Todo el organismo está formado por células. Cuando las células se dañan o envejecen se autodestruyen en un proceso llamado “apoptosis” o “suicidio celular”, que permite al organismo reemplazarlas por células nuevas y así mantener sano el cuerpo. Esto se consigue porque las células  del cuerpo  crecen y se dividen de forma controlada para formar nuevas células de modo que en los tejidos normales, las tasas de crecimiento de nuevas células y la muerte de células viejas se mantienen en balance. Sin embargo, a veces, el material genético o ADN de la célula se ve alterado produciendo un cambio o mutación en la misma. Esta alteración puede deberse bien a un crecimiento celular descontrolado que progresa hacia la expansión sin límites o bien a la pérdida de la habilidad de la célula de someterse al suicidio celular.

            Estas células descontroladas y en exceso, pueden formar una masa o tejido que recibe el nombre de tumor. Los tumores, por tanto se originan en las células.

            Los carcinomas, los tipos más comunes de cáncer, se originan de las células que cubren las superficies externas e internas del cuerpo. No todos los tumores son cancerosos; puede haber tumores benignos y tumores malignos.

*      Tumores benignos: no son cáncer. Las células no invaden otras partes del cuerpo, y, generalmente, pueden extirparse y, en la mayoría de los casos, no vuelven a  aparecer.

*      Tumores malignos. Las células pueden invadir tejidos cercanos o diseminarse por otras partes del cuerpo. Sí son cáncer.

 

 

¿Qué es el cáncer de tiroides?

 

Aunque el diagnóstico de cáncer resulta aterrador, debes saber que el pronóstico para los pacientes con cáncer de tiroides es usualmente excelente.

            El cáncer de tiroides es un tumor o crecimiento malignizado localizado dentro de la glándula tiroides y derivado de células tiroideas.

            Aunque el diagnóstico de cáncer resulta aterrador, debes saber que el pronóstico para los pacientes con cáncer de tiroides es usualmente excelente.

            Al contrario que en el resto de los tumores, la mayoría de los cánceres de tiroides, en concreto los cánceres diferenciados de tiroides, presentan un crecimiento tan lento que pueden transcurrir años sin que se noten variaciones apreciables en su tamaño.

            Además, una vez que se trata al paciente los resultados son muy buenos: la mayoría de los canceres de tiroides se eliminan totalmente con cirugía y un tratamiento de seguimiento.

            Es frecuente que oigas hablar de carcinoma de tiroides. Se llama carcinoma al tipo de cáncer que se origina en las células que, como en el caso del tiroides, cubren las superficies internas o externas del cuerpo.

 

Tipos de Cáncer de Tiroides

 

El tipo de células y el mayor o menor parecido que mantienen las células cancerígenas con las células tiroideas sanas, constituye un elemento principal para determinar el tipo de tratamiento a seguir.

            Llamamos carcinomas de tiroides a todos los tumores derivados de células tiroideas y por tanto de:

*      * las células foliculares que captan el yodo y lo utilizan para producir tiroglobulina y las hormonas T3 y T4;

*       

*      * de las células C que producen la calcitonina.

*       

           Ocasionalmente, puede haber otros tumores primarios no endocrinos de la tiroides como los sarcomas, linfomas, carcinomas epidermoides y teratomas, así como metástasis de otros cánceres, especialmente del pulmón, la mama y el riñón, que no incluiremos en esta explicación.

            En realidad, el tipo de células y el mayor o menor parecido que mantienen las células cancerígenas con las células tiroideas sanas, constituye un elemento principal para determinar el tipo de  tratamiento a seguir, por eso una primera clasificación los divide entre:

 

Carcinomas diferenciados de tiroides (CDT)

 

            Hablamos de CDT cuando las células que lo constituyen mantienen su similitud con las células tiroideas originarias. Los carcinomas bien diferenciados son menos agresivos y sus células todavía son capaces de producir la hormona que produce la célula normal de la que derivan. Dependiendo del tipo de célula original distinguimos entre:

 

A) CDT provenientes de células foliculares que, por orden de incidencia, se dividen en:

 

1.    Carcinoma papilar de tiroides.

 

2.    Carcinoma folicular de tiroides y de células de Hürthle.

 

            Todos los tipos de células que constituyen el tiroides son susceptibles de malignizarse y provocar un cáncer de tiroides. Sin embargo, el 80%-90% de ellos surge de las células foliculares que producen las hormonas tiroideas. Tienen un tratamiento y una evolución similares. Siguen produciendo Tg, T3 y T4 y para sintetizar estos productos sus células tumorales atrapan el yodo de la circulación como hacen las células foliculares normales.  Por este motivo, después de la cirugía se puede dar como tratamiento yodo radiactivo que atrapan con avidez las células de los carcinomas papilar y folicular y son destruidas por la radiación consiguiéndose unos elevados índices de curación.  Son tumores que evolucionan muy lentamente y que raramente son fatales en pacientes menores de 45 años.

 

B) CDT provenientes de las células C

 

            3. Carcinoma medular de tiroides (CMT):

 

            Representa el 5-10% del total de los cánceres de tiroides. Suele ocurrir en familias y estar asociado con otros problemas endocrinos.

 

            Sus células siguen produciendo calcitonina al igual que las células C de las que derivan. Como no atrapan yodo, el yodo radiactivo no se utiliza en el tratamiento del carcinoma medular.

 

Carcinomas no diferenciados de tiroides

 

            Por el contrario hablamos de carcinomas no diferenciados de tiroides cuando las células tumorales están tan alteradas que ni en la forma ni en la función recuerdan a las células originarias y dependiendo de su nivel de desdiferenciación, se habla de indiferenciados o de pobremente diferenciados.

C) Carcinoma indiferenciados:

            4. Carcinoma anaplásico:

            Representa solo el 2-5% del total de los cánceres de tiroides. Aunque se origina de células foliculares, las células tumorales están tan alteradas (indiferenciadas) que ni en la forma ni en la función recuerdan a las células foliculares. Se trata de tumores más agresivos, sus células no producen tiroglobulina y no atrapan yodo;  por ello, el yodo radiactivo no suele ser efectivo.

 

D) Carcinoma pobremente diferenciados:

 

            5. Carcinoma pobremente diferenciado:

 

            Los carcinomas pobremente diferenciados derivan de células foliculares. Algunos carcinomas pobremente diferenciados se denominan también carcinomas insulares.

 

            Por su morfología y su agresividad biológica ocupan una categoría intermedia entre los carcinomas bien diferenciados (carcinoma papilar y carcinoma folicular) y el carcinoma indiferenciado. Los carcinomas pobremente diferenciados aún conservan cierta diferenciación, producenTg, atrapan yodo y son subsidiarios de tratamiento con yodo radiactivo (I131). En la medida en que un determinado tumor de células foliculares pasa a ser pobremente diferenciado o indiferenciado produce menos hormonas tiroideas y por tanto es más refractario al tratamiento con I131.

 

            La progresión de un tumor bien diferenciado a pobremente diferenciado y a indiferenciado es un proceso que puede ocurrir. Aunque hay tumores tiroideos que desde el diagnóstico inicial se clasifican como pobremente diferenciados o indiferenciados, se acepta que la pérdida de diferenciación es un proceso gradual asociado a la adquisición de nuevas alteraciones moleculares algunas de las cuales ya conocemos. Por ejemplo, sabemos que la mutación del gen p53 está asociada a la transformación de los carcinomas pobremente diferenciados en carcinomas indiferenciados. La pérdida de la diferenciación celular (desdiferenciación) se puede observar en algunos pacientes con recidivas tumorales a lo largo de su vida en los que las recidivas de los últimos años corresponden a tumores menos diferenciados, más agresivos y con más alteraciones moleculares. Es por eso que, en general, en la práctica clínica, la edad avanzada de un paciente se considera un factor adverso pues suele coincidir con tumores tiroideos más agresivos.

 

            No obstante, no existe ningún parámetro aislado que determine a priori el comportamiento biológico de un tumor. El cáncer es un proceso complejo en el que interaccionan numerosos factores relacionados con el tumor y el paciente.

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