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Josele Sánchez
Miércoles, 27 de diciembre de 2017
Rajoy visita hoy la CARM

Bienvenido a África, Señor Presidente del Gobierno

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En esta ciudad portuaria, Cartagena, habitan 220.000 habitantes (400.000 en la comarca del Campo de Cartagena), habitantes que también pagan sus impuestos y que merecen su atención, entre disparate y disparate que usted tenga a bien realizar en Cataluña.

Casi 4.000 años de historia no es hecho diferencial que valga frente a esa burda historia inventada en el Régimen del 78 por la cual Adán se llamaba Jodi, Eva se llamaba Montserrat y El Edén estaba en Vilanova i La Geltrú.

La Comunidad Autónoma de la Región de Murcia -en general- y Cartagena en particular, se han convertido en una Región más del Magreb, con más de un 25 por cien de su población musulmana


La tierra más patriota de todas la han puesto usted y sus gobernantes a los pies de los caballos

En estas fechas tan entrañables (como gusta decir al Jefe del Estado) visita el presidente del Gobierno la Comunidad Autónoma de la Región de Murcial y, desde La Tribuna de Cartagena, queremos darle nuestra más cordial ¡bienvenida a África!

[Img #8456]

 

 

 

 

 

Poco suele acordarse el señor Rajoy de la existencia de este trozo desértico de tierra en el Sureste del Levante español, más allá de para cerrar mítines electorales y hacerse alguna foto. Últimamente no se ha dejado usted caer demasiado por aquí, cosa normal -por otra parte- habida cuenta de la que tiene usted montada en Cataluña y habida cuenta, también, de los líos judiciales en los que andan metidos sus "compinches" del PP en estas tierras que en otros tiemos fueron de Dios y que ahora parecen credas por el mismísimo diablo.

 

Visita usted, señor Presidente, la que fue la huerta de España, una zona en la que gracias al trabajo de sus hombres, las tierras daban cuatro cosechas al año; gracias al trabajo de sus hombres y gracias, por supuesto, a los favores de un Dios que derramaba sus aguas con la frecuencia necesaria y que ahora parece estar haciéndonos pagar nuestros pecados y también los suyos y los de sus predecesores.

 

Le supongo infomado, señor Presidente (para eso tiene usted un flamante nuevo Delegado en esta Comunidad, aborigen del terreno y perfecto conocedor de cada palmo de esta tierra), que aquí se erige una ciudad más que trimilenaria, Cartagena, que mucho antes de que Cataluña estuviera siquiera pensada ya era la provincia más grande de la Península Ibérica y que, desde las costas de Santander hasta las playas mallorquinas, enarbolaba con orgullo la cultura y la civilización que dieron origen a algo sagrado de lo que usted habrá escuchado alguna vez hablar, España, cuya permanencia física está prácticamente finiquitada entre las ansias secesionistas de Puigdemont y sus secuaces, y las torpes y cobardes acciones y omisiones del Gobierno que usted preside.

 

En esta ciudad portuaria, Cartagena, habitan 220.000 habitantes (400.000 en la comarca del Campo de Cartagena), habitantes que también pagan sus impuestos y que merecen su atención entre disparate y disparate que usted tenga a bien realizar en Cataluña.

 

Esta ciudad, nacida antes de que nacieran los dioses -le decía-, parece no merecer sus respetos por no tener un "hecho diferencial" (casi 4.000 años de historia no es hecho diferencial que valga frente a esa burda historia inventada en el Régimen del 78 por la cual Adán se llamaba Jodi, Eva se llamaba Montserrat y El Edén estaba en Vilanova i La Geltrú). Esta ciudad "sin historia democrática" ha sido tan maltratada por todos los gobiernos desde la "Prostitución del 78" que ya no le queda parte de sus huesos que no le duela. Quedó olvidada histórica y culturalente, maltratada en el reparto de infraestructuras, desindustrializada, empobrecida y acaso relegada a la primera ciudad africana dentro del continente europeo.

 

Además, la mayor saga de ladrones y mercaderes (de la que su Partido ha sido y es un excelente fábrica) dejó en estas tierras sus mejores acólitos que se han dedicado a expoliar, robar y arrasar con todo cuanto quedaba. Ya no queda centímetro que recalificar en la costa, solar que recalificar en zonas urbanas ni negocio que saquear en toda la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.

 

Por si algo nos faltaba, una tremenda sequía ha acabado por arruinar la vida y el futuro de nuestros agricultores, a nuestros pescadores les han dejado un Mar Menor convertido en un Mar Muerto -a beneficio de su senadora imputada Pilar Barreiro y otros mangantes y golfos de la política- y lo peor de todo es que la oposición no parece andarle muy lejos en esto de merecer los desprecios de la ciudadanía por su afición al expolio.

 

Así las cosas, la tierra más patriota de todas la han puesto usted y sus gobernantes a los pies de los caballos, pero debe saber, señor Presidente, que la ciudad trimilenaria, levantada una y mil veces en defensa de España, es la misma que prendió fuego a su parlamento autonómico cuando usted se iniciaba en esto de la política.

 

Quien siembra vientos cosecha tempestades, y usted,y su Gobierno, señor presidente, no se han dedicado a derramar brisas por estas zonas.

 

La Comunidad Autónoma de la Región de Murcia -en general- y Cartagena en particular, se han convertido en una Región más del Magreb, con más de un 25 por cien de su población musulmana, eso que su anterior en el cargo (otro histórico despreciable en la historia de España) denominaba "Alianza de Civilizaciones".

 

Así las cosas tiene usted un conflicto a punto de estallar debajo de su mesa y parece no habese dado cuenta. Siga usted enfrascado en ver cómo desmembran aún más Cataluña de España, que cuando vaya a darse cuenta por estas zonas olvidadas del Sureste del Levante español, cualquier día se va a encontrar con algo que no espera.

Tiempo al tiempo.

 

Mientras tanto, sea usted bienvenido a África, señor presidente.

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