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Raquel González
Domingo, 7 de enero de 2018
Una entrevista a Virginia Martínez, directora de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia

Virginia Martínez: "Con el tiempo elevaremos de manera significativa el nivel musical de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia"

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"Encima de la tarima la música es lo más importante de mi vida pero, en cuanto me bajo, soy madre y lo más importante de mi vida son mis hijas.
Me encanta ver dirigir a Claudio Abado y a Maris Jhanson, para mí son dos referentes en la dirección de orquesta".

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La Fundación Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia (OSRM), con quince años de existencia,  es una formación musical muy joven; quince años de vida son casi niñez para una formación orquestal. Pese a ello, su trayectoria musical ascendente le ha llevado a ser una de las más prometedoras orquestas sinfónicas de España y a codearse, al menos en ambición artística, con las más grandes de España. Su primer director titular fue el maestro valenciano José Miguel Rodilla y, desde 2012, la OSRM es una de las poquísimas orquestas en el mundo que tiene, al frente de plantilla de profesores, a una directora: Virginia Martínez.

 

 

La mayoría de los atriles de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia están ocupados por profesores formados en conservatorios de la Comunidad Autónoma de la región de Murcia lo que evidencia dos cuestiones de extraordinaria importancia: la juventud de su plantilla y el buen nivel musical que empieza a existir en una tierra en la que la enseñanza musical estuvo, durante muchas décadas, en niveles mínimos tanto cualitativa como cuantitativamente.

 

Por la tarima de la OSRM han pasado, como directores invitados, batutas de reconocido prestigio internacional: Enrique García Asensio, Alexander Vedernikov, Támas Vásáry, Ignacio Yepes, Elio Boncompagni, Hernández Silva, Marcus Bosch, Pavel Baleff, Christian Badea o Dirk Vermeulen o el cubano Leo Brouwer, entre otros.

 

Además de ser dirigida por grandes maestros, otra de las experiencias que deja huella en una orquesta aún muy joven, que le marca y que le proyecta hacia el futuro son los solistas con los que ha trabajado y también, en este aspecto, la elección artística ha sido excelente ya que la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia ha colaborado con artistas de la talla de Mischa Maisky, Steven Isserlis, Montserrat Caballé, Ana María Sánchez, Carlos Álvarez, Miguel Ángel Clares, Ainhoa Arteta, Mª José Montiel, Carlos Moreno, Alessio Bax, Emilio Mateu, Juan Miguel Murani, José Sempere, Teresa Verdera, María Orán, Vicente Sardinero, Robert Cohen, Boris Giltburg, Yung Wook Yoo, Ivan Martín, Pierre Amoral, Joaquín Achúcarro, Javier Perianes, Ruben Aharonian, Trío Arriaga, o el pìanista valenciano Mario Monreal entre otros; también ha acompañado a dos de las más prestigiosas agrupaciones corales de España: el Orfeón Donostiarra y el Orfeón Pamplonés.

 

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Y también ha participado en eso que tanta discusión genera entre los melómanos “puristas” (y por lo que después preguntaremos a su directora), galas líricas, acompañando a  cantantes de reconocido prestigio como Ana Mª Sánchez, Stefano Palatchi, Vicente Ombuena, Aquiles Machado o Pilar Jurado.

 

La OSRM ofrece ciclos de Abono Sinfónico en Cartagena y en Murcia (conciertos grabados por RNE y emitidos por Radio Clásica) y participa también en los ciclos de Grandes Conciertos y el de Danza del Auditorio Víctor Villegas de Murcia. También ha grabado discos para el sello RTVE (entre los que destaca el Concierto para violín y orquesta de Elgar, con el violinista Miguel Pérez-Espejo)

 

En una nación como España, en la que –desgraciadamente- tenemos una cultura musical casi analfabeta, la proyección pedagógica de las orquestas debería tener carácter obligatorio. Afortunadamente los Conciertos Escolares y los Conciertos en Familia no sólo entran en la programación de la OSRM sino que, algo mucho más importante, forman parte de su filosofía y de su ADN musical.

 

 

La Orquesta Sinfónica de la región de Murcia participa, de manera casi permanente, en el ciclo Promúsica de Águilas.

 

Dentro de ese camino de fusión musical, o de “maridaje” -como les gusta decir a "los snobs"-, también profundamente cuestionado por los “puristas, la OSRM ha participado en festivales y conciertos extraordinarios junto a intérpretes como Joan Manuel Serrat, Susana Rinaldi, Noa, Vicente Amigo, Eleftheria Arvanitaki, Omara Portuondo, Milton Nascimento, Carlos Piñana, Estrella Morente o Armando Manzanero.

 

Pero volviendo a la más estricta esencia de la música clásica, debemos destacar el éxito de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia cada vez que ha descendido al foso para interpretar ópera y zarzuela. Al menos, a nuestro entender, ahí es donde se ve de verdad la calidad y las posibilidades artísticas y donde una orquesta joven comienza a hacerse madura. Así las cosas, podemos calificar de “memorables” alguna de sus actuaciones como La Traviata de Verdi, L’elisir d’amore de Donizetti, Norma de Bellini, Madama Butterfly de Puccini, Gigantes y cabezudos de Manuel Fernández Caballero,  El barbero de Sevilla de Rossini o Carmen de Bizet.

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La OSRM ha actuado en muchas localidades de la Comunidad Autónoma y en los principales auditorios de España. Su gran asignatura pendiente –a nuestro entender- es la de consagrarse a nivel internacional.

 

Nos encontramos con la directora titular de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia Virginia Martínez, hasta hace muy poco tiempo una perfecta desconocida en el complicado panorama musical español y que poco a poco ha ido haciéndose un hueco en un mundo (el de la dirección orquestal) en el que resulta harto difícil entrar siendo un maestro joven, y doblemente complicado si, además de la juventud, se trata de una mujer.

 

Virginia Martínez, murciana de Molina del Segura, aún no ha estrenado la cuarentena y ya lleva cinco años al frente de una orquesta sinfónica, algo que han conseguido muy pocos directores en España (ni siquiera varones). Formada en el Conservatorio Superior de Música de Murcia, recibe clases de los maestros Manuel Hernández-Silva e Igor Dronov. Pero Virginia sabe muy bien lo que quiere y cuánto cuesta conseguirlo; por eso, siendo todavía muy joven, se marcha -becada por la Fundación Séneca- a estudiar al Conservatorio de Viena (acaso la mejor fábrica de directores del mundo). En Austria, durante cuatro años, recibe clases de los maestros Reinhard Schwarz y Georg Mark y finaliza sus estudios de Dirección de Orquesta con Matrícula de Honor con Mención Especial y con el privilegio de dirigir nada menos que a la Orquesta Sinfónica de la Radio cuando sólo cuenta con 24 años. Y la murciana es tan ambiciosa que elige uno de los compositores más difíciles para dirigir: Igor Stravinsky y El Pájaro de Fuego. Y a partir de ahí empieza una carrera como directora de orquesta que no ha sido nada fácil y que, pese al gran camino recorrido, musicalmente podemos decir que no ha hecho más que comenzar.

 

Dirige en 2003 el estreno de una obra contemporánea de Deux ex Machina con el  Ensemble de Música Contemporánea del Conservatorio de Viena. Es 2003 un año intenso para la jovencísima directora ya que estrena, con la misma agrupación, de Les Oisseaux Exotiques del compositor francés Olivier Messiaen (padre musical de todos los compositores actuales). También ese mismo año, estrena la obra Winterlandschaft del compositor Stefan Höll, y hace su presentación oficial en su tierra al frente de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia en el Auditorio Víctor Villegas (concierto que fue retransmitido por RNE-2). Un año después es nombrada directora asistente de Bertrand de Billy en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, para el montaje de dos títulos wagnerianos: Siegfried y El Ocaso de los Dioses lo que le da la oportunidad de trabajar intensamente y al más alto nivel la gran música de Wagner, algo así como la crème de la crème del género operístico, y con una de las mejores orquestas de ópera de todo el mundo. Y la joven Virginia Martínez alcanza su sueño y se consagra como directora de orquesta en España. En 2005 es nombrada Directora Asistente de la Orquesta Sinfónica de Barcelona, trabajo que compagina con la dirección artística de la Orquesta de la Escuela Superior de Música de Cataluña y, un año después, Directora Asistente también de la prestigiosa Orquesta de Valencia junto al maestro Yaron Traub. Y empieza a ser llamada para dirigir, como directora invitada, en algunas de las principales orquestas: la Sinfónica de Navarra, la Orquesta de Valencia, la Sinfónica del Vallés, Orquesta Ciudad de Barcelona y Nacional de Cataluña, la Sinfónica del Principado de Asturias, la Orquesta de Granada, la Orquesta de Córdoba, la Orquesta de Cámara de Viena y la Orquesta Nacional de Santo Domingo, donde colabora con Philippe Entremont. En abril de 2009 es nombrada como joven talento europeo –en la modalidad de música-, por el Comité Europeo de las Regiones y ese mismo año realiza una gira por los Estados Unidos ofreciendo conciertos en el McCormick Place de Chicago y el Lincoln Center de Nueva York. En julio de 2010 es elegida para dirigir, desde el atril, el estreno la ópera Con los pies en la luna de Toni Parera y dirección de Paco Azorín, en Festival Grec de Barcelona, contando con la actuación de María Bayo, y producida por el Gran Teatre del Liceu, la ABAO, el Teatro de la Maestranza de Sevilla y el Teatro Real de Madrid. En marzo de 2011 dirige El Barbero de Sevilla, de Giacomo Rossini en el ciclo de Ópera del Auditorio de Murcia, bajo la dirección escénica de José Carlos Plaza.

 

Ha estado al frente de la Orquesta de Jóvenes de la Región de Murcia y, desde el año 2012, es la Directora Titular y Artística de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia.

 

¿Cuál es su repertorio preferido?

 

Me gusta toda la música que sea buena. Desde el barroco hasta la música del siglo XXI. Me gusta pensar mucho los programas que vamos a ejecutar con la Orquesta en el auditorio. A veces se lo pongo complicado pero, afortunadamente, en la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia tenemos un archivero  maravilloso, capaz de encontrar cualquier partitura que necesitamos. La verdad es que el archivero es una figura muy poco valorada y su trabajo es fundamental para que una orquesta pueda ejecutar programas complejos y atractivos, tanto para el músico como para el propio profesional que lo interpreta.

 

 

¿Qué aspectos valora usted más de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia?

La Orquesta es una orquesta muy joven, muy joven en todos los sentidos. Yo creo que su principal cualidad es que se trata de una orquesta tremendamente moldeable, que se adapta rápidamente a cualquier repertorio y, sobre todo, que capta enseguida las ideas del director. La juventud, tanto de la propia orquesta como formación, comola  de sus miembros, en lugar de ser un inconveniente se transforma en toda una ventaja porque son músicos que no están “de vuelta de todo” -como ocurre a veces en orquestas muy veteranas-, son gente con ganas de trabajar, de experimentar y de aprender, algo fundamental cuando se sientan delante de sus atriles. Y todo ello sin olvidar la calidad porque, pese a la juventud a la que antes hacía referencia, los músicos de la OSRM son de los mejores de su generación, de esas últimas promociones que han salido de los conservatorios con una calidad musical comparable a la de las mejores escuelas de música del mundo. Yo creo que la principal diferencia entre la OSRM y otras orquestas que he tenido la suerte de dirigir es precisamente esa voluntad y esa ilusión que se nota en las caras de los músicos cada vez que preparamos un nuevo programa y que me transmiten en cada ensayo. De verdad que es un placer enorme ver, desde la tarima, que la orquesta está absolutamente entregada.

 

 

"Encima de la tarima la música es lo más importante de mi vida pero, en cuanto me bajo, soy madre y lo más importante de mi vida son mis hijas"

 

 

-¿Cuáles son los proyectos más inmediatos de la la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia?

Durante cada temporada, cada semana tenemos un programa diferente. Este año que recién iniciamos, la Orquesta va a trabajar con directores invitados que le aportan otras visiones musicales y que la enriquece tremendamente, como el oboísta de la Concertgebouw de Ámsterdam, Lucas Macías, o el director valenciano Josep Vicent, titular de The World Orchestra. También son muy importantes los solistas con los que trabajaremos: pianistas como Juan Pérez Floristán (que ganó el premio internacional Paloma O´Shea de Santander en 2015), el catalán Enrique Bagaría, uno de los jóvenes pianistas con más proyección internacional y los hermanos Pilar y Pedro Valero, el violinista moscovita Boris Belkin, y el clarinetista murciano Pedro Franco.

Todo ello sin olvidar la música divulgativa para niños y para las familias en donde debo destacar que uno de los profesores de la Orquesta, el percusionista Miguel Ángel Alemán, dirigirá uno de los Conciertos en Familia.

 

Y luego hay toda una serie de actividades de escasa relevancia musical pero de tremenda proyección social y de la que me siento especialmente satisfecha, como las visitas y conciertos in situ que hemos realizado, estas mismas navidades, en cuatro hospitales de la Comunidad Autónoma: el hospital Santa Lucia de Cartagena, el hospital universitario Morales Meseguer, La Arrixaca y el hospital Reina Sofía, ofreciendo conciertos solidarios para amenizar las navidades a los enfermos. De verdad que transmitir esperanza a través de la música a gente que lo está pasando mal es algo que a los profesionales nos llena de una gran satisfacción interior.

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-¿Cuáles son sus compositores preferidos o, dicho de otra manera, con qué repertorios se siente usted más cómoda al subir a la tarima?

A mí me gusta la música, la buena música, por lo tanto no hay una época determinada ni existe ningún género que me disguste. Pero si usted me pide que le diga cuáles son mis compositores preferidos, le diré que Mozart y Mahler.

 

 

Más allá de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia, ¿cuáles son sus proyectos más inmediatos?

La dirección titular y artística de una orquesta te lleva una gran cantidad de tiempo, por lo que no crea usted que me queda mucho tiempo libre; además, soy directora titular de la Orquesta Sinfónica Jóvenes y Región de Murcia y ese es el grueso de la actividad laboral. La dirección de orquesta hay que vivirla con pasión; y si no es mejor dedicarse a otra cosa. También soy invitada a dirigir otras orquestas, algo que me encanta porque profesionalmente enriquece muchísimo trabajar, durante unos días, con otros músicos y con programas diferentes y enfrentarte a públicos distintos, pero lo hago mucho menos de lo que me gustaría porque –como le pasa a tantísimas mujeres en España- esto de conciliar la vida profesional y la vida familiar es muy complicado, y aún lo es más en esta profesión. Piense usted que cuando estoy encima de la tarima la música es lo más importante de mi vida pero, en cuanto me bajo de ella, soy madre y lo más importante de mi vida son mis hijas. Afortunadamente tengo a mi lado una persona que comprende las dificultades de esta profesión y eso lo hace todo más llevadero, porque los músicos tenemos horarios de trabajo muy poco convencionales, trabajamos cuando la mayoría de la gente disfruta de su tiempo de ocio. Pero bueno, esa es mi vida, y además me gusta. Gracias a la música pienso que mis hijas tendrán una sensibilidad especial hacia el arte que les puede convertir en mejor personas.

 

 

Con el tiempo elevaremos de manera significativa el nivel musical de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.

 

 

-¿Por qué transcurren periodos tan largos sin que exista ninguna actividad de la Orquesta Sinfónica de Jóvenes de la Región de Murcia ¿A qué se debe?

Pues la respuesta es muy clara: por cuestiones económicas. La Orquesta Sinfónica de Jóvenes de la Región de Murcia ha estado demasiado tiempo parada pero bueno, al fin se ha vuelto a reactivar. Piense usted que se trata de la cantera de músicos, no sólo para la OSRM sino para conservatorios y orquestas de toda España e incluso de Europa. Cuando un chico o una chica, deciden hacer de la música su profesión, necesitan instrumentos como la Orquesta Sinfónica de Jóvenes de la Región de Murcia para desarrollar su talento, para ejercitarse y para aprender: recibir clases de profesores especializados en la música de atril (que muchas veces es lo que falla en los conservatorios), tener la oportunidad de trabajar por instrumentos, por cuerdas y luego de actuar ante el público, es algo fundamental para los jóvenes con talento. Por eso estaremos los años que hagan falta pero con mucha ilusión. Dirigir a los jóvenes es algo especial. Por eso quiero transmitir mi gratitud y mi reconocimiento a los chavales que forman parte de la orquesta, por su paciencia y por su entusiasmo, por no dejar de creer, ni de estudiar, ni de crecer; y debo agradecer también a quienes nos han ayudado a reactivar este ilusionante e imprescindible proyecto musical, agradecer el apoyo de la Consejería -porque sin unos presupuestos adecuados resulta imposible llevar adelante una labor fundamental para elevar el nivel musical de esta Comunidad como es la Orquesta Sinfónica de Jóvenes de la Región de Murcia-.

 

 

-¿Cómo valora la situación musical a nivel nacional?

Poco a poco está mejorando; pero muy poco a poco. A diferencia de otras zonas de España, el sur nunca ha sido una zona con una tradición musical arraigada. Vamos avanzando en este sentido, con nuevos auditorios, con más profesores en los conservatorios, con una orquesta en cada auditorio…. Estoy convencida que con el tiempo elevaremos de manera significativa el nivel musical de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. Pero luego está el público, que al final es lo más importante. Elevar el nivel de conocimiento musical de ese público. Por eso son tan importantes los Conciertos Escolares, los Conciertos en Familia y cualquier manera pedagógica de llevar la música clásica a los no entendidos, hacer que la comprendan y que se aficionen a ella, que disfruten con la música clásica.

 

 

-¿La prohramación en conciertos de música de películas son obras con suficiente nivel musical o son una manera de popularizar la música clásica de forma vulgar?

¡Qué va! Hay música de cine fantástica, hay bandas sonoras que son auténticas obras de arte y además, lo más importante, la programación de conciertos con música de cine, llevar a los auditorios las buenas bandas sonoras, es una manera de acercarnos a un público casi infranqueable hoy por hoy para nosotros, como lo es el de esa franja de edad que va desde la adolescencia hasta los 30 años.

 

 

-¿Cuál es el nivel de a educación musical en España?

Pues mire usted, aunque parezca mentira vamos haciendo pasos pero, como los cangrejos, hacia atrás. No se puede pretender llenar auditorios, teatros y salas de música en un país donde no se inculca la formación musical desde pequeños, desde muy pequeños (incluso desde preescolar). La única manera de crear mañana un público para la música clásica es que desde niños se acostumbren a escucharla, a quererla, a entenderla, que forme parte de su día a día, que la música se convierta en costumbre, en algo cotidiano en las escuelas. Esta es la única manera de elevar el nivel de entendimiento, de aficionados a la música en un país.

 

Buñol es un pueblo de referencia musical a nivel mundial, podría ser un modelo a seguir

 

 

-En pueblos de Valencia, como Buñol, un 30% de la población toca algún instrumento. ¿Deberíamos aprende de su ejemplo?

Todo suma, pero claro que deberíamos aprender de esas experiencias. En Valencia el fenómeno de las bandas de música es extraordinario; un treinta por cien de la población toca algún instrumento y esto es algo maravilloso. Buñol es un pueblo de referencia musical a nivel mundial, como lo son Liria o Cullera, poblaciones valencianas dedicadas a la música y entregadas a ella. Por supuesto que podría ser un modelo a seguir, pero para conseguirlo hace falta el apoyo de las instituciones, desde las más pequeñas, desde los ayuntamientos hasta las más grandes, los gobiernos autonómicos y el Gobierno de  España

Yo fui jurado del Certamen de Bandas de Música de Valencia (hoy por hoy, el Certamen más importante del mundo en su género) y el nivel que ofrecen las bandas de música valencianas es impresionante, no son profesionales pero interpretan como si lo fueran; es admirable el esfuerzo que conlleva y lo más importante, no son las bandas sino las escuelas de educandos que cada sociedad musical tiene y donde, como usted me decía citándome el ejemplo de Buñol, desde niños tienen un instrumento a su disposición y un profesor para enseñarles a tocarlo. Es algo impresionante y que produce envidia sana.

 

 

-¿Cree que se valora más la música española fuera de nuestra nación que dentro?

No, no lo creo; la música española gusta en todos los sitios, fuera de nuestras fronteras y aquí en España. Nosotros, en la OSRM, incluimos un programa de música española al menos una vez en cada temporada.

 

 

-Carlos Kleiber, Leonard Berstein, Herbert von Karajan, ¿con cuál de estos grandes se quedaría?

¡Uf, me cita usted a los mejores!, todos son grandes, son grandísimos, puede que las mejores batutas de todos los tiempos; pero si he de quedarme con uno sólo me quedo con Leonard Berstein, siempre he sentido una gran conexión por cómo interpreta y por cómo transmite la música: su sensibilidad, las sensaciones que sientes cuando escuchas orquestas dirigidas por Berstein resultan un placer inigualable.

 

 

-¿Ha dejado de ser Igor Stravinski el símbolo de la música contemporánea?

La música contemporánea se ha quedado atrás porque es del siglo XX y el siglo XX, quieras o no, ya es el pasado. Pero usted me habla de Stravinsky, que es el  compositor que rompió con la música de su época, que rompió además de golpe con una manera de componer y de entender la música. Igor Stravinsky, musicalmente, fue un auténtico revolucionario y a día de hoy su música sigue siendo muy muy importante. La música de Stravinsky es un tesoro.

 

 Claudia Bado y a Maris Jhanson son dos referentes en la dirección de orquesta

 

 

-¿Qué director actual le inspira más, cuál es la batuta en la que más se fija?

Yo intento aprender de todos los grandes directores, de todos los buenos directores. En esto de la música es fundamental la humildad y el querer seguir aprendiendo cada día, el no creerte jamás que lo sabes todo, porque si llega ese día en que la vanidad te puede estás acabado musicalmente. A mi me encanta ver dirigir a  Claudio Bado y a Maris Jhanson, para mí son dos referentes en la dirección de orquesta. Pero yo tuve la suerte de cantar bajo la batuta de Maris Jhanson, cuando estudiaba en Viena y fue una experiencia inolvidable. Fíjese que le estoy hablando de directores que han tocado el cielo, que lo han conseguido todo en el mundo de la música y que preparan cada concierto como si fuera el primer concierto de sus carreras, con idéntica ilusión que cuando comenzaron a dirigir. Por eso no caen en la rutina. Por eso, esa humildad de la que antes le hablaba, los convierten en grandes entre los grandes…

 

 

-Mujer de Hoy le ha seleccionado para mujer del año 2017 ¿Qué significa esto para usted?

Pues fíjese que no sabía nada y me enteré porque me llamaron de la revista. No creo merecer  ese galardón, hay mujeres excepcionales, colosales. En cualquier caso para mí es un orgullo que me dediquen esta distinción.

 

Bueno, el tiempo se nos ha pasado volando. Hemos hablado con una persona que transmite serenidad y energía, sensibilidad y carácter: acaso las cualidades que le hacen triunfar cuando levanta la batuta y sus músicos comienzan a hacer sonar los instrumentos.

La verdad es que una ha de pellizcarse cuando mira a Virginia Martínez y comprende que le hayan nombrado "mujer del año": ¡Por Dios!, ¿esta mujer será de verdad? Parece tenerlo todo. Es muy guapa. Es muy sensible. Tiene una carrera musical como directora de lo más prometedora. Saca tiempo para ser madre y para la familia...

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