Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

Guillermo Rocafort
Lunes, 15 de enero de 2018
Opinión de Guillermo Rocafort para La Tribuna de Cartagena

“LA MANADA” CULTURAL DE LA REVISTA MONGOLIA O CÓMO PRACTICAR EL CYBERBULLYING EN LAS REDES SOCIALES

Guardar en Mis Noticias.

Los miembros de La Manada de Mongolia no son periodistas, son inquisidores y agitadores del cyberbullyismo virtual, lacayos del abrevadero de la ETA y del MIR, acompañados por unos fanáticos seguidores que sólo saben insultar, gritar, exaltar … y nada más.

 

Ya estamos en condiciones, Señores, de ir fijando el perímetro twitero de “La Manada” cultural de la Revista Mongolia, equipo señero del Cyberbullying íbero, gracias a la arrogancia e imprudencia de Edu Galán, ávido de insultar en las redes sociales y a bloquear cuentas en Twitter que le resultan respondonas a sus ataques verbales.

 

Cree que puede asustarnos o impresionarnos por tener entre sus principales palmeros-twiteros a la élite intelectual de nuestro solar patrio, como Kiko Matamoros el del Polideluxe, o tantos y tantos periodistas dedicados a la Kultura en esa prensa mortecina en papel, e incluso críticos taurinos como Javier Villán que amenaza con partirme las piernas en respuesta a estos tweets incendiarios contra mí de este jefecillo de La Manada virtual que es Edu Galán.

[Img #8846]

 

 

Porque hay muchos paralelismos entre esas Manadas que están surgiendo en los peores rincones, de ese actuar en grupo, en animarse en el delito, amparados en la impunidad de la noche de las redes sociales, aprovechándose de la soledad y el aislamiento que sufre al que están dilapidando virtualmente, buscando el asustar, el amedrentar, el culpabilizar al que descubre sus terribles realidades, el ponerle en la diana del insulto o algo peor, el organizar una nueva cacería en la red….

 

Hace unos días escribí un artículo de investigación en La Tribuna de Cartagena sobre la dirección y financiación de La Revista Mongolia, de claras y profundas raíces filoterroristas, como el Señor Gonzalo Boyé, alter ego y abogado de Rodrigo Lanza, ese virtuoso nieto del exilio chileno que ha manchado el suelo de esta tierra de sangre patriota y que ha arrancado vidas movido de ese mismo odio que comparte con Mongolia, odio a España y a los españoles.

 

A raíz de mi artículo sobre Mongolia, gran parte de la maquinaria progre que “mama” de nuestros impuestos y esfuerzos, que se financia de elementos tan poco recomendables como George Soros (a que sí….Ignacio Escolar), ha acudido en manada a los golpes en el pecho de las cuentas en Twitter y Facebook de MONGOLIA y Edu Galán contra mi persona, exponiendo mi foto, señalándome con el dedo, subiéndome al cadalso del escarnio, metiéndome en el zulo virtual (en esto del zulo, Gonzalo Boyé tiene gran experiencia), desvirtuando el sentido profundo de mi artículo, que básicamente, por si la sola neurona de Edu Galán no se ha dado cuenta, ha sido la fijación del “tracto sucesivo” (esto lo entenderá el etarra-jurista Boyé) entre la Presidenta Chilena Bachelet y Rodrigo Lanza, por medio de ese eslabón perdido que es Osvaldo Puccio, Embajador de Chile en España y ahora cobrando suculentos sueldos de ACCIONA, con un curriculum hiperbrillante, donde su experiencia profesional en el grupo terrorista MIR tiene la capacidad de auparle al poder político y económico para unirle con Bachelet y Boyé.

[Img #8847]

 

 

 

 

Sorprendente ver que los miembros de La Manada de Mongolia ni siquiera han entrado a valorar semejante acusación, porque en el fondo no son periodistas de la cultura, son inquisidores y agitadores del cyberbullyismo virtual, lacayos del abrevadero de la ETA y del MIR, acompañados por unos fanáticos seguidores que sólo saben mayoritariamente insultar, gritar, exaltar … y nada más.

 

Odio y sólo odio, y muchas mentiras, como sus cuentas virtuales falsas, sus pseudo - comandos legales e ilegales en las redes sociales, su seguidismo a las consignas del linchamiento, etc. etc.

 

Hay miles de mensajes y de tweets contra mi persona, y a esto le llaman libertad de expresión. Ni en la Cheka de Stalin había tanto unanimidad, violencia, odio y fanatismo como hay hoy en La Manada de Mongolia.

 

 

* Guillermo Rocafort es una de las cabezas visibles del recién creado Observatorio para la Violencia de la Extrema Izquierda.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
La Tribuna de Cartagena • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress