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Manuel Canduela
Lunes, 1 de enero de 2018
Opinión de Manuel Canduela para La Tribuna de Cartagena

Periodista de Raza

Guardar en Mis Noticias.

Josele Sánchez parece haber venido, no solo para salvar el honor de esa profesión; está también aquí para salvar el honor de una España que carece de medios de comunicación sinceros y honrados contra toda lógica, con las pocas excepciones que confirman la regla.

[Img #9078]No, no se asusten con la estigmatizada palabra, no lo digo en su demonizado sentido biológico si no en su acepción espiritual, a lo Ramiro de Maeztu, dirigido a aquellos hombres que por su pasión, determinación y valor son un ejemplo de entereza para sus contemporáneos.

 

Le conocí a mediados de los 80, hace ya 35 años que se dice pronto, él no me recuerda pues nos llevamos esos pocos años que en la adolescencia son un muro infranqueable. Recuerdo a un joven algo mayor que yo enjuto, que con una bufanda roja nos daba una conferencia en la sede de la valenciana calle de la Paz de Falange, dijo llamarse Josele Sánchez, decía que se había puesto esa bufanda porque sabía que nos molestaría, en esto exageraba, luego continuó "si la Falange ha cojeado 40 años de la pata derecha, ahora debería cojear otros 40 años de la pata izquierda”. Eso si nos molestó, reconozco que entonces no le entendía y que hoy sigo -en parte- sin entenderle. Era uno de esos "falangista de izquierda"; y nos cayó a todos fatal y se lo hicimos saber algo airados.

 

Pero no tardó en ganarse nuestro respeto, eran como digo mediados de los 80 y las furibundas manifestaciones anti OTAN de la izquierda recorrían las calles de Valencia y de toda España. No les importaba que uno de los movimientos que más clara dejó entonces su postura frente a este engendro atlantista fuese Falange Española; al paso de una manifestación por nuestra sede, arremetieron contra la puerta tratando de tirarla abajo. No sé si Josele iba o venía, lo cierto es que él solo se enfrentó a los empujones de la multitud tratando de que entrasen en razón y dejasen en paz la puerta, algo que, sólo con la palabra, inexplicablemente logró.

 

Fuimos tomando caminos separados, yo dejé el mundo "azul", él sé que escribía poesía y mantenía muy buena relación con esa parte -hoy ocultada- de la movida madrileña que se declaraba joseantoniana.

 

Y ya digo, muchos años después, vi que seguía en la lucha, presentaba su libro arrojando luz sobre ese criminal llamado Santiago Carrillo y finalmente, al frente de La Tribuna de Cartagena.

 

Hablé con él por teléfono, una voz muy grave a lo Constantino Romero que me chocó y me comentó que estos últimos años había sido corresponsal de guerra, algo que sin duda le marcó su acentuado carácter, también me dijo que por el bien de España, dado el momento que atravesaba había decidido alejarse de dogmatismos ideológicos.

 

Desde que se puso al frente de LTCT entró en las vidas de muchos como un huracán. Noticias denunciando la corrupción en Cartagena sin miedo alguno, soportando querellas multimillonarias que ha vencido casi sólo con fe, valor y tesón, de forma milagrosa. Denuncias sobre la casta superior financiera, la familia Botín y sus negocios… que sólo un héroe se hubiese atrevido a publicar. Denuncias sobre Geoingeniería, que hacen que automáticamente te metan en las listas negras de los enemigos de este régimen patricida.

 

Vio de un vistazo la clara coordinación y complicidad entre la ultraizquierda subvencionada y la ultraizquierda violenta, esa que con sus matones ha sido capaz de segar muchas vidas, la última la de Víctor Laínez y ha sido capaz de poner en marcha el Observatorio sobre la violencia de la extrema izquierda, uniendo a afectados de distintos sectores.

 

También vemos, con sorpresa, que sin tapujos hablaba de nuestra formación política, Democracia Nacional, de la que un periodista de Castellón afirmase en su columna que “sólo con mentarla corres el riesgo de que te retiren la licencia”. Desde que le conocimos y de forma misteriosa, nuestros problemas, la presión del enemigo -si ya era grande contra DN- no ha hecho más que aumentar: es lo que pasa cuando te acercas a los huracanes.

 

Por ello no es extraño que le hayan echado a los perros, a los paramilitares de este régimen del 78, los que primero te pintan la fachada, te etiquetan como nazi y luego te agreden y sí, a veces hasta te asesinan, como asesinaron a Víctor Laínez.

 

Por ello no es de extrañar que la casta política, que se llena la boca con la "libertad de expresión" guarde riguroso silencio ante este ataque.

 

Por eso no es raro que esa casta periodística podrida, que mientras habla de libertad de prensa son la sumisa voz de su amo, cuatro o cinco grandes grupos de comunicación a nivel internacional, calla ante las amenazas a un medio y a un compañero.

 

Josele Sánchez parece haber venido, no solo para salvar el honor de esa profesión, recordándonos a aquellos románticos periodistas del pasado que anteponían el servicio público de informar de la verdad a su sueldo de fin de mes; está también aquí para salvar el honor de una España que carece de medios de comunicación sinceros y honrados contra toda lógica, con las pocas excepciones que confirman la regla.

 

Josele Sánchez, te lo has ganado, aquí estamos para lo que necesites, ¡no caminarás solo!

 

Manuel Canduela.

Presidente de Democracia Nacional.

 

 

 

Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles. Bertolt Brecht

 

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