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Redacción La Tribuna de Cartagena
Domingo, 28 de enero de 2018
Los terroristas callejeros intentan impedir la recogida de alimentos para españoles en Jumilla

Todos somos objetivos de la violencia "Antifa"

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Los "Antifas" no son solo chicos algo violentos, son terroristas de libro: identifican a sus víctimas, les realizan un seguimiento y estudian todos sus movimientos para atentar en el momento más vulnerable.
Cuando las órdenes que llegan desde arriba son las correctas, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado saben hacer perfectamente su trabajo.

[Img #9114]El colectivo Lo Nuestro (a quien la extrema izquierda considera una peligrosa organización fascista), había anunciado su presencia en Jumilla, ayer sábado, a las puertas de una conocida cadena de supermercados, para hacer lo que hacen todas las semanas: recoger alimentos para familias necesitadas españolas.

 

Y los “Antifas”, la peligrosa red de la extrema izquierda que asesinó, hace apenas un mes al patriota Víctor Laínez en Zaragoza, llevaba toda la semana convocando a sus más violentos miembros para impedir esta “peligrosa acción de la ultraderecha”: recoger alimentos para españoles necesitados.

 

Un impresionante despliegue policial de Guardia Civil y Policía Local, hacía prever que lo que se convocaba en Jumilla era  un acto reivindicativo del nacimiento de Adolf Hitler: pero no era así. Tan solo se trataba de la convocatoria que, semana tras semana, realizan los miembros del colectivo Lo Nuestro en las principales ciudades de la Comunidad para recoger alimentos que españoles donan libre y generosamente para otros españoles que no tienen ninguna institución pública que se dedique exclusivamente de sus necesidades extremas.

 

La recogida de alimentos organizada por los chavales de Lo Nuestro (la mayoría muy jóvenes) contaba con el pertinente permiso de la Delegación del Gobierno en la Región de Murcia.

 

[Img #9119]Pero los “Antifas” se habían conjurado para impedirlo: ¡Ni un paso atrás!, ¡Jumilla ha de ser la tumba del fascismo!... Las redes sociales no cesaban de recoger insultos y amenazas de las extrema izquierda violenta, esa misma extrema izquierda que ha actuado recientemente contra la redacción de La Tribuna de Cartagena, que intentó atentar contra nuestro director y que, el pasado año 2017, realizó más de una veintena de acciones de extrema violencia, una violencia kaleborrokka que merece la calificación de terrorista.

 

Al final, y pese a las continuas amenazas e insultos que estuvieron recibiendo durante toda la mañana por parte de los “Antifas”, no se produjeron incidentes, ni las fuerzas policiales identificaron al grupo que trató de impedir la citada recogida de alimentos, algo que resulta incomprensible ya que se trata de individuos con las caras tapadas, con evidentes muestras de intentar agredir, que acuden a reventar un acto que cuenta con los correspondientes permiso gubernativos y que, en cualquier caso, no representaba ninguna amenaza para la sociedad ni para la seguridad ciudadana.

 

[Img #9118]No funcionó la intimidación y los ciudadanos de Jumilla fueron generosos en la entrega de alimentos para distribuir, posteriormente, a familias españolas en sitiuación de extrema necesidad.

 

 

Terrorismo callejero"Antifas" en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia 

 

 

El asesinato de Víctor Laínez, el "patriota de los tirantes", a manos "presuntamente" del violento terrorista "Antifa" Rodrigo Lanza, ha despertado a una opinión pública completa e intencionadamente desinformada del peligro que de verdad representan estos acticvistas de la extrema izquierda.

 

[Img #9120]El chileno Rodrigo Lanza, defendido por Gonzalo Boye, abogado y editor jefe de la revista Mongolia (que ya cumpliera ocho años de cárcel por participación en el secuestro de ETA a Emiliano Revilla), ya había actuado con anterioridad: dejó tetraplégico de por vida a un guardia urbano de Barcelona y sólo cumplió, por esta "gesta", cuatro años de cárcel; cuatro años de cárcel por haber arruinado para siempre la vida de un joven agente de la autoridad.

 

Resulta perniciosa la denominación como "terrorismo de baja intensidad" de la violencia de la extrema izquierda, como si las acciones terroristas pudieran considerarse de más alto o más bajo objetivo.

 

Cada agresión de los agrupos "Antifas" sólo persigue un fin: asesinar: otra cosa es que, afortunadamente, no siempre consigan su propósito y sólo dejen malheridas a sus víctimas.

 

Las acciones violentas producidas durante el pasado año 2017 en todo el territorio nacional, enmarcadas en lo que se puede denominar sin ningún eufemismo como "terrorismo callejero", han originado la creación del Observatorio para la violencia de la extrema izquierda, un organismo recién nacido que pretende hacer públicos los actos terroristas que, casi a diario, se producen a nivel nacional y que silencian la mayoría de medios de comunicación: sólo la pasada semana, dos medios independientes sufrían el asalto de los "Antifas", La Tribuna de Cartagena y Crónica Global.

 

[Img #9113]Así las cosas (y en lo que a esta zona del sureste de España respecta) estas son algunas de las acciones terroristas llevadas a cabo durante el pasado año y que la prensa ha omitido e incluso, en algunas ocasiones, ha justificado de manera vomitiva.

 

Recordaran que en enero de 2017, miembros de la autodenominada Coordinadora Antifascista del sureste, propinaba una brutal paliza a Lucía, una joven de 19 años que se encontraba sola, fumando, a la puertas de un pub de la capital del Segura.

 

Se trata de la única agresión que ha trascendido a la opinión pública, acaso por la proporción de veinte asesinos contra una mujer sola a la que casi matan en Murcia; pero, de una manera absolutamente manipuladora muchos medios de comunicación, y muy especialmente la cadena televisiva La Sexta y el periódico digital elDiario.es, JUSTIFICABAN esta agresión por la presunta militancia ultraderechista de la joven.

 

¿Qué más da si Lucía militaba en partidos de extrema derecha, en organizaciones animalistas o si pertenecía al Club Murciano de Amigos de la Filatelia?

 

El atentado no se produjo como consecuencia de un altercado entre dos grupos radicales sino que se trató de una violencia extrema y selectiva: fueron en manada, cuando la chica se encontraba sola, a darle una lluvia de palos con puños, patadas y barras de hierro, con el único objetivo de asesinarla, tal y como consiguieron en Zaragoza con "el patriota de los tirantes", Víctor Laínez.

 

Lejos de ser un "hecho casual", cómo manifestó incluso el anterior Delegado del Gobierno, el atentado contra Lucía supuso una auténtica “cacería humana”.

 

Y surgió la primera vinculación política con partidos institucionales que respaldan, alientan o justifican estas acciones terroristas y que siempre denuciamos desde La Tribuna de Cartagena: entre los detenidos por la brutal agresión, Alejandro Espín Sogo, miembro de la dirección política de Izquierda Unida y candidato en las pasadas elecciones municipales de 2015, dentro de las listas podemitas de Ganar Cehegin.

 

[Img #9116]Apenas unos días después de la salvaje agresión sufrida por Lucía, un joven acompañado por su novia era brutalmente agredido por una decena de "Antifas" en unos jardines próximos a la sala de conciertos Garaje Beat Club de Murcia, un local en el que suelen actuar las bandas de rock No Servium y Soziedad Alkhólica, frecuentado por los activistas de la extrema izquierda (estas bandas de Rock se caracterizan por sus mensajes de odio y violencia hacia cualquiera que no piense como ellos). 

Nuevamente los agresores habían realizado un seguimiento del joven y buscaron el lugar y el momento propicio para efectuar su cobarde atentado.

 

Corría el mes de junio de 2017 cuando, nuevamente, bastardos activistas de la Coordinadora Antifascista del sureste, cubirendo sus rostros con pasamontañas, gafas de sol y capuchas, agredían a miembros del colectivo Lo Nuestro que protestaba contra las mociones municipales que les impiden recoger alimentos para familias españolas en la ciudad de Murcia, concentración que disponía de la correspondiente autorización gubernativa. 

 

Como suele ser el modus operandi de los "Antifas", habían estado citándose durante toda la semana en las redes sociales para atentar contra un concentración absolutamente legal, dejando sus amenazas de manera tan contundente y condenable que la propia Fiscalía para Delitos de odio debería haber intervenido.

Una vez más, los fiscalías no estuvieron a la altura del trabajo que se les encomienda y que pagamos todos los ciudadanos; así las cosas, los violentos de extrema izquierda lanzaron ladrillos, piedras y botellas contra varios jóvenes de Lo Nuestro que fueron, esta vez sí, protegidos por la Policía Local que evitó un linchamiento que podría haber resultado mortal.

 

Pero los "Antifas" no son solo chicos algo violentos, son terroristas de libro y estudian todos los movimientos de sus posibles víctimas.

 

Habían realizado un seguimiento del joven Manuel P. y le atacaron en plena calle y a la luz del día, cuando se encontraba solo: siempre en la situación más vulnerable para la víctima y de manera perfectamente planificada.

 

Manuel P. recibió una lluvia de golpes que le llevaron al hospital con heridas de diversa consideración de las que, felizmente, se ha recuperado. La policía identificó a los presuntos agresores: entre ellos, Javier Sánchez Serna, diputado de Unidos Podemos en el Congreso que, por su inmunidad parlamentaria no fue detenido y tan solo recibió una sanción, por encontrarse indocumentado en la vía pública.

 

Otra vez la manipulación informativa de La Sexta y elDiario.es cambió la realidad de lo sucedido por una miserable versión en la que acusaban al joven Manuel P. de haber ido a "reventar" el desfile del Día del Orgullo Gay, justificando así el violento atentado de los terroristas de la extrema izquierda.

 

 

Nuevamente, en Agosto dee 2017, Raúl H.O recibe una brutal brutal paliza a manos de un grupo de "Antifas", pertenecientes  la Coordinadora Antifascista del Sureste. El joven de 18 años, golpeado con puños americanos y barras de acero. Raúl H. O. había sido identificado através de las redes sociales y los terroristas lo habían estado siguiendo para informarse de sus hábitos, amistades, lugares que frecuentaba y recorridos habituales que hacía. Nuevamente en el momento de mayor facilidad para que el atentado quedara iumpune, Raúl fue atacado por los terroristas de la extrema izquierda.

Se practicaron varias detenciones para identificar a los presuntos agresores: al menos, dos de los detenidos, contaban con antecedentes penales por acciones de "terrorismo callejero" y uno  de ellos estuvo implicado en el salvaje atentado contra Lucía en Murcia (del que les hablábamos con anterioridad).

 

Para la mayoría de los medios de comunicación esta agresión siquiera se produjo. Raúl H.O., de sólo 18 años, meses después aún sufre las consecuencias.

 

En octubre de 2017, La Tribuna de Cartagena organiza la manifestación más multitudinaria que se recuerda en la Ciudad portuaria desde los años de la Transición: una manifestación en defensa de la Unidad de España. Un día antes, nuestro director, Josele Sánchez, sufre el intento de atentado de cuatro "Antifas", en el centro de la Ciudad y a plena luz del día.

 

El Delegado del Gobierno en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia no hace absolutamente nada por identificar a estos espurios. Desde La Tribuna de  Cartagena iniciamos una denuncia, casi diaria, de de la incompetencia política del Delegado del Gobierno, incapaz de atajar el problema creciente de la violencia de la extrema izquierda o  el de la avalancha de inmigrantes ilegales.

 

A primeros del mes de noviembre de 2017 Mariano Rajoy cesa al Delegado del Gobierno y nombra como a su sustituto: el diputado nacional del PP Francisco Bernabé.

 

Una de los objetivos prioritarios de su gestión, que se planteael nuevo Delegado del Gobierno, es desmantelar el terrorismo "Antifa" que -ante la pasividad policial y judicial-  cada vez más campa a sus anchas por esta zona del sureste de España. Así nos lo hace saber, de manera personal, a La Tribuna de Cartagena: y Francisco Bernabé cumple su palabra.

 

Tenemos por saludable norma, en La Tribuna de Cartagena, denunciar los cotidianos incumplimientos de los políticos. Por eso, es justo que, en esta ocasión, reconozcamos al servidor público que, sin demagogia ni declaraciones populistas, se compromete con lo que ha manifestado.

 

Pero los  terroristas "Antifas" están coordinados a nivel nacional, trabajan de manera planificada, estudian sus víctimas, las identifican y les practican seguimientos y en esta zona están especialmente organizados: no se lo van a poner fácil al nuevo Delegado del Gobierno.

 

Así las cosas, en diciembre de 2017, la extrema izquierda vuelve a atentar contra jóvenes patriotas, esta vez en Cartagena.

 

[Img #9117]La "Antifa" agresora se llama María Dolores Cánovas Robles, alias "Esparky" y, poco antes de la agresión, había escrito en su cuenta de Facebook que se disponían a salir a la caza de fascistas e invitaba a imitarle. El cobarde agresor, brasileño para más señas, se llama Lincoln Gabriel, alias "Lin" y es el mismo que unas semanas antes de este atentado,propinaba una paliza a otro joven patriota de la capital del Segura tras la manifestación por el soterramiento de las vías del AVE en la capital, Murcia.

 

Junto a los agresores iba otro destacado militante de la ultraizquierda cartagenera, perteneciente a los ultras del Efesé, que está perfectamente identificado por este periódico y por la Policía Nacional. Este joven no participó en la agresión pero la presenció sin mediar acción alguna y, según creemos, se trata del chivato que los "antifas" murcianos tienen en la ciudad trimilenaria, alguien que decide "a por quién hay que ir", por el mero hecho, por ejemplo, de haber participado en la manifestación en defensa de la Unidad de España, o por tener una bandera nacional colgada en su balcón.

 

 

[Img #9115]Josele Sánchez, identifica ante la policía a María Dolores Cánovas Robles, alias "Esparky" y a Lincoln Gabriel, alias "Lin" como dos de los autores del intento de atentado sufrido por el director de La Tribuna de Cartagena el pasado mes de octubre, una agresión -felizmente abortada- que tenía lugar a plena luz del día y en pleno centro de la ciudad Trimilenaria, a pocos metros de las dependencias del Ayuntamiento de Cartagena.

 

La policía, esta vez sí, actúa con  rapidez y con extraordinaria profesionalidad; ponen a trabajar a sus mejores agentes y, en pocas horas, identifcan y llaman a declarar a las comisarías de Cartagena y Murcia a decenas de activistas "Antifas" lo que evidencia que, cuando las órdenes que llegan desde arriba son las correctas, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado saben hacer perfectamente su trabajo. Cuestión distinta es que jueces y fiscales comiencen a palican la ley tal y como es su deber y no traten como faltas por agresiones sino como "Delitos de odio" las acciones terroristas de la extrema izquierda.

 

Los "Antifas" no solo llevan mucho tiempo actuando demanera impune en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia: actúan de manera subvencionada y cuentan con apoyo de algunos ayuntamientos y del propio rectorado de la Universidad de Murcia que incluso les ha cedido locales para la realización de conferencias en las que los invitados han sido terroristas de ETA puestos en libertad.

 

¿Cómo puede una institución pedagógica y pública como la Universidad de Murcia, subvencionar, acoger o permitir charlas de terroristas etarras que no se han arrepentido ni han pedido perdón por sus asesinatos?

 

Habrá que recordar al rector de la UM que su salario, el de todos los profesores y el mantenimiento de las diversas facultades, sale de los bolsillos de todos los ciudadanos, unos ciudadanos que no aprueban estas deleidades pseudoprogresistas del rector y que convierten a una institución pública, como la Universidad de Murcia, en cómplice de terroristas.

 

 

 
   


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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2 Comentarios
Fecha: Lunes, 29 de enero de 2018 a las 23:28
STOP ULTRAIZQUIERDA
Plataforma unitaria electoral para los próximas elecciones, cada día la ultraizquierda está más envalentonada, y el PP no hace nada
Fecha: Domingo, 28 de enero de 2018 a las 22:28
rAMIRO
Si el delegado del gobierno en Murcia es incapaz de controlar a estos violentos grupos de ultraizquierda, lo mejor que puede hacer es ES DIMITIR.
Desgraciadamente, nos estamos acercando a un clima de pre guerra civil...

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