Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

Ernesto Ladrón de Guevara
Sábado, 10 de febrero de 2018

Plan Ibarretxe, segundo asalto

Guardar en Mis Noticias.

Me hace mucha gracia la ingenuidad o inconsciencia de quienes pensaban que el PNV se había moderado y que Urkullu era la esperanza blanca para sanear las ansias independentistas del nacionalismo.

 

Se ha publicado por La Tribuna del País Vasco la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía del PNV que no es más que la marca blanca del Plan Ibarretxe con apariencia de negociación y pacto, aprovechando -¡Cómo no!, como si fuéramos nuevos en esto- la debilidad del Gobierno y su necesidad de encontrar suficientes apoyos parlamentarios para aprobar los presupuestos del Estado.

 

Yo espero que el Gobierno no de un paso en falso en esta cuestión, como ya lo hicieron los antecesores, por un plato de lentejas, destruyendo en potencia la unidad del Estado, y en cierta medida también en acto.

 

De haber hecho los deberes por parte de los anteriores gobiernos y de no haber tenido un irresponsable -Zapatero- que desbarató la estructura doctrinal que era la argamasa de la unidad de España, en línea con la teoría estalinista de la autodeterminación de los pueblos para atomizar Europa y formar la Euroasia soviética, no estaríamos así, con Cataluña desbaratada y enfrentada, y con unos nacionalistas vascos agazapados esperando la menor y mejor ocasión para saltar a las trincheras de la descomposición de España, como hicieron en la República traicionando a sus socios en el último momento y favoreciendo el triunfo de los “nacionales”.

 

Vamos a desbrozar la hermosa “perla” del texto por el que se establecen las  “BASES Y PRINCIPIOS PARA LA ACTUALIZACIÓN DEL AUTOGOBIERNO VASCO A TRAVÉS DE UNA REFORMA DEL ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE GERNIKA

 

Voy a hacer un comentario de los párrafos más significativos, aunque todo el texto merece un análisis pormenorizado:

 

1º.- “El reconocimiento de unos Derechos Históricos previos al marco constitucional y la voluntad colectiva expresada en el Artículo Primero del Estatuto de Gernika hace que Euskadi pueda identificarse como una nacionalidad de carácter histórico”  ¡MENTIRA! La Adicional 1ª de la Constitución reconoce los “Derechos históricos de los territorios forales”. Es decir de Alava, de Guipúzcoa y de Vizcaya por separado, sin perjuicio de las previsiones estatutarias vascas. Y, como se sabe, cada territorio o provincia tenía sus propios fueros diferenciales y son entes distintos. El propio Estatuto de Guernika se configura por el pacto entre los tres territorios que tenían su evolución e identidad histórica diferenciada. De hecho, en la II República, ante los intentos del nacionalismo de formar una comunidad autónoma, Alava se opuso tanto en 1931 con las fuerzas progresistas con un Estatuto alavés como en 1934 con la Carta Foral de Alava, auspiciada por las fuerzas conservadoras. Por algo sería.

Por otra parte, es una anacronía. Debería dar vergüenza que nos apoyemos, en el siglo XXI, en unos fueros que representaban al Antiguo Régimen y que eran la expresión del pacto con la Corona cuando ésta era absolutista y detentadora de “la gracia de Dios”. Es volver -como ellos mismos suelen afirmar con abundancia- a 1834, es decir a hace poco menos de dos siglos. Una verdadera aberración jurídica de quienes cedieron a la concesión de esta adicional para lograr el apoyo de los nacionalistas vascos a la Constitución Española, cosa que no hicieron a pesar de este absurdo jurídico.

 

Pero es más y peor… Hablan de pueblo vasco o Euskalherria a lo largo del texto de reforma autonómica. Euskalherria nunca ha existido como ente jurídico o político a lo largo de la historia. No solamente eso, sino que carlistas y aranistas a finales del siglo XIX se enfrentaron porque los carlistas hablaban de Euskalherria como representativo de un espíritu vasco -cultural- contra el concepto de Euskadi que era un neologismo inventado por Sabino Arana. Nunca ha existido Euskalherria como hecho nacional. Sería suficiente hacer una cata de documentos de los archivos históricos de los territorios forales para comprobar que no existían antecedentes ni consecuentes que anunciaran una unidad política con ese nombre.

Otra cuestión es la orientación cultural como lugar o región donde se hablaba euskera.

Los nacionalistas son manipuladores hasta el extremo, cambian la historia y adormecen, cuando no lavan los cerebros de nuestras generaciones jóvenes con mentiras. Un buen amigo mío me decía esta semana con referencia a una demanda judicial que hizo ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco por la utilización en el centro de sus hijos de unos libros de texto con el término y mapa de Euskalherria y sus siete llamados herrialdes o territorios, que la editorial denunciada modificó los contenidos de geografía e historia tras haberse quemado en una hoguera los libros de esa editorial, en otro centro de sesgo abertzale; tras lo cual optaron por plegarse a esas presiones.

 

2º.- “El Pueblo Vasco es Nación porque cumple con todos los parámetros establecidos en el derecho comparado y porque, además, así lo reconoce e identifica una mayoría de su ciudadanía” Mentira absoluta.  ¿Cuándo y cómo se ha hecho una consulta al respecto para hacer una afirmación tan frívola y falsa?

 

3º.- “El Pueblo Vasco siente ahora la necesidad de profundizar en la actualización de sus Derechos Históricos para que, con un nuevo enfoque de su relación con el Estado, posibilite nuevas capacidades para afrontar los retos que como comunidad diferenciada le interpelan desde una ya instalada realidad globalizada, competitiva e interdependiente, que reclama a partes iguales cohesión interna, diferenciación competitiva y cooperación”  ¿Y quiénes son ellos para interpretar al pueblo vasco? ¿Qué es el pueblo vasco?  Yo entiendo que hay una ciudadanía residente en las provincias de la Comunidad Autónoma del País Vasco, aunque ese concepto es muy flexible, pero no hay un ente colectivo que se pueda calificar como pueblo al estilo del volk alemán de tiempos del nazismo, con connotaciones de raza y nación. Es tremendamente peligroso reconocer ese concepto pues nos lleva directamente a visiones que debieran estar superadas.

 

4º.- “El Nuevo Estatus reformado ha de reconocer la participación de Euskadi en aquellos convenios internacionales que afecten a competencias propias, confiriendo al sujeto político-jurídico titular la posibilidad de establecer acuerdos bilaterales no normativos, de conformidad con la Ley de tratados internacionales”  Ese enfoque del anterior punto nos lleva directamente al reconocimiento de un Estado asociado camuflado. Y esta es la consecuencia… la relación bilateral con otras instancias de la Unión Europea sin pasar por la jerarquía del Estado español, es decir,  un reconocimiento de la posibilidad de representación unilateral ante instancias ajenas a España sin pasar por los organismos nacionales (de España).

 

Absolutamente inadmisible. Y es homologable al salto que dieron por la vía de hecho los gobiernos catalanes del pujolismo, estableciendo embajadas en todo el mundo con la pavorosa pasividad de los gobiernos en España. Se empieza así y se acaba en la independencia. Es obvio y ya tenemos suficientes ejemplos que esgrimir a modo de carga de la prueba.

 

5º.- Hay un párrafo que es la clave de bóveda de lo que pretenden los nacionalistas con esta reforma: “No obstante, el respeto a la legalidad no debe provocar la vulneración del principio democrático. Un principio que exige dotar de un valor relevante y primario a la decisión de la ciudadanía vasca. Un principio que es también, con igual o superior fuerza, legalidad vigente”.

 

Es, ni más ni menos que eludir el sujeto de soberanía depositado en la ciudadanía española en su conjunto, por mandato constitucional. Se dice en el texto que el principio democrático está por encima de la ley, como si ésta no dimanara de ese mismo principio; cuando es justamente al revés, es la ley la garante del principio democrático, pues esta nace de la soberanía nacional cuyo origen está en una nación histórica -esta sí que es histórica- que se llama España.

 

6º.- “El texto articulado que actualice el Autogobierno vasco debe expresar que Euskal Herria es un pueblo con identidad propia, en el conjunto de los pueblos de Europa, depositario de un patrimonio lingüístico, cultural y jurídico-institucional propio, que ha pervivido a lo largo de la Historia, y asentado geográficamente sobre siete territorios que en la actualidad se encuentran políticamente articulados en dos Estados europeos –el español y el francés– y tres ámbitos institucionales diferenciados: la Comunidad Autónoma de Euskadi, la Comunidad Foral de Navarra y el territorio gestionado por la Mancomunidad de Iparralde. La lengua, el euskera, y cultura propias y el sentido de pertenencia a una misma comunidad política en conjunción con el resto de factores precitados son los que forjan la identidad nacional vasca”   

 

Se comenta por sí mismo. No hay por donde agarrarlo. Es el salto que ya veíamos que se estaba tramando con el abordaje al poder en Navarra de las fuerzas independentistas, sin tener la legitimidad de haber sido los más votados. Es la conjunción de fuerzas para llegar al Estado de Krutwig, que estaba basado en la Europa de los pueblos de concepción nazi y con concomitancias ruso-soviéticas, cuya única fuente de legitimidad estaba en la lengua; que, por cierto, tiene una implantación muy limitada como los propios nacionalistas reconocen cuando comentan lo de su uso social.   E insiste a continuación: “Los Derechos Históricos vascos que la Constitución de 1978 ampara, respeta e insta a actualizar en su Disposición Adicional Primera proporcionan la base jurídica imprescindible para seguir desarrollando un Autogobierno vasco de raíz foral, singular, único y no generalizable, y que ha sido, además, avalada por el Tribunal Constitucional”.

 

Pues no señores; los llamados derechos históricos  -aberrante en pleno siglo XXI- de los territorios forales son de cada uno de los territorios. No del ente autonómico cuyo Estatuto adquiere legitimidad en cada uno de esos fueros. Si uno de ellos decidiera escindirse de la comunidad podría hacerlo perfectamente en función de ese principio. Los derechos forales no están depositados en el llamado pueblo vasco, sino en la trayectoria histórica de Alava, Guipúzcoa y Vizcaya por separado. Y si no fuera así, estaríamos hablando de una situación exnovo, y por tanto no cabe hablar de derechos históricos.

 

Un análisis detallado nos llevaría a un verdadero tratado sobre la naturaleza tramposa de los nacionalistas para lograr siempre avanzar en sus objetivos, por etapas perfectamente estructuradas y previsibles, pero este artículo sería demasiado extenso si entrase en ese tipo de detalles.

 

Lo que está claro es que si los partidos de ámbito general en España ceden ante estas pretensiones estaríamos ante una traición innominable al legado histórico y a la nación por la que nuestros ancestros, fueran de la ideología que fueran, murieron y lucharon; y nos llevaría al desastre, es decir a la consagración definitiva de la ruptura de España tal como hoy la conocemos. Esta estrategia -supera el simple tacticismo- es enormemente alambicada y peligrosa. Mucho más que el golpe de Estado de los independentistas catalanes comandados por Puigdemónt, pues tiene apariencia de pacto y aparente patente jurídica, cuando es una trampa mortal. 

 

Pero de algunos qué podemos esperar, si no son capaces ni de dar su respaldo a un representante que podríamos tener en el BCI, en funciones de vicepresidencia, solamente por la razón de que es de otro partido. Y cómo vamos a prever lecturas que vayan más allá de sus propios deseos personales.  Todo cabe en este escenario de política de baja estofa.

 

 

 

 

 

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
La Tribuna de Cartagena • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress