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Pedro Conde Soladana
Martes, 13 de febrero de 2018

Un grave delito: usar la memoria para falsear la historia

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Si hay un partido que no puede pedir responsabilidades por la destrucción de la II República y el estallido de la Guerra Civil ese es el PSOE (Partido Socialista Obrero Español). Este partido fue el máximo responsable del estampido de  aquella terrible guerra entre hermanos.

[Img #9477]

Es de un muy alto riesgo hacer un desafío a la Memoria, con mayúscula la escriben quienes la han elevado acompañada de la palabra Histórica a rango de ley y quieren ampliar sus torpísimos y dañinos efectos, hasta la criminalidad, por aquellos que tanto tienen que callar y ocultar en la Historia de España en sus repetidos hechos nefandos, felones y traidores contra ella. El PSOE (Partido Socialista Obrero Español), sin ir más lejos.

 

¡A qué extremos puede llegar la avaricia del voto por alcanzar el poder a costa de lo que sea, como para, en nombre de la Historia, querer traer a la memoria de todos y cada uno los crímenes de un bando queriendo escamotear los suyos que no fueron menores! Es más, creo que muchos de los asesinatos del bando republicano fueron  de más refinada cualidad mortífera y más sibilinamente crueles. Si hay un partido que no puede pedir responsabilidades por la destrucción de la II República y el estallido de la Guerra Civil ese es el PSOE (Partido Socialista Obrero Español). Este partido fue el máximo responsable del estampido de  aquella terrible guerra entre hermanos. Sería injusto no decir también que no todo aquel PSOE es el imputable e imputado. Hay que separar dos bandos en el mismo: los que la buscaban a toda costa y coste, una mayoría, y los que se oponían a ella. Al bando belicista lo encabezaba Francisco Largo Caballero, estuquista, por mal nombre llamado el Lenin español, mientras al bando antibelicista, minoritario, lo guiaba el catedrático de Filosofía Moral, Psicología y Lógica, Julián Besteiro.  Largo Caballero, como Lenin, quería ir a la guerra para imponer una tiranía comunista. Está en papeles, documentos y en el reguero de declaraciones que él mismo fue dejando como un chorro de gasolina al que sólo había que arrimar una cerilla para prender la gigantesca hoguera de la guerra civil.  “La democracia es incompatible con el comunismo”, esta fue una de tantas proclamas de semejante mastuerzo, que pretendía hacer de España un satélite soviético. Besteiro, sin embargo, lo vio claro cuando vino a decir “nos lleváis a la guerra sin garantía de ganarla”. Como fue. Tanto que éste, a punto de finalizar aquélla, tuvo que dar un golpe de estado en connivencia con el coronel Casado y el honradísimo anarquista Cipriano Mera contra  los que pretendían continuarla y prolongar la masacre y la tragedia: los Negrín, los Largo Caballero, etc., ya a las órdenes de Stalin. Y, mientras Besteiro se quedaba en Madrid, sin abandonar en el sufrimiento y lo que viniera como castigo a los madrileños que lo habían votado, padeciendo después el torpe encarcelamiento por parte del bando nacional, Largo Caballero huía de España.

 

[Img #9478]Todo esto y mucho más, Pedro Sánchez, y demás secuaces que lo acompañan, quieren que lo callemos hoy. ¡Oiga, que los crímenes que cometió el bando republicano son de él y los que cometió el bando nacional son de éste! Pero no quiera sepultar los suyos, los de su bando, con los del otro! La memoria que nos trae la Historia no puede ser selectiva porque ya no es verdadera Historia y la memoria que pretenda hacerlo así es indecente e injusta y sólo pueden sostenerla los que desean repetirla para mal. Es decir, otra vez con sangre. Y eso es de criminosos indecentes.

 

O sea que, cuando los datos vergonzosos y bochornosos, los actos infames, los crímenes, etc., del que considera su bando, que están en cientos de libros de Historia y los leemos y lo aprendemos, como debe hacerse con ésta, siendo incontestablemente ciertos, tenemos que cerrar la boca porque si se lo decimos o escribimos para los demás es un delito; pero si se trata de que tales actos, de la misma gravedad y calificación, los cometió el bando franquista, sí, hay que hacerlo a voz en grito en radios y televisiones o escribirlo en todos los periódicos y revistas para que se entere todo el mundo. Eso es demagogia mezclada con sectarismo. Pero ¿de qué caverna han salido ustedes y con qué tipo de enanos mentales nos confunden? Por otro lado, ¿sabe usted y los suyos con qué grado de indocilidad y bravura estamos dispuestos a defender la libertad  quienes ya padecimos por su conquista  cárcel y despidos de nuestras fábricas, entre otras cosas, por los derechos de los trabajadores, en la dictadura? Le advierto, señor Sánchez, no nos toque ni un gramo de nuestra libertad de expresión para denunciar lo que sean miserias de nuestra Historia, sean de quien sean, de un bando o de otro.

 

No ha llegado al poder, señor Sánchez, y ya se extralimita enseñando la oreja de alumno leninestalinista. Pero, ¡hombre!, un poquito más de prudencia, tacto e inteligencia política. Qué se le ve ya el plumero y no precisamente de auténtico socialista sino de burgués en oficio de revolucionario, como fueron siempre los bolcheviques de todos tiempos y lugares. O ¿cree que nos vamos a creer que usted es Obrero y Socialista? Como Español ha mostrado varias veces ya sus carencias y deficiencias.   Usted no es más que un obseso, un maniaco del poder.  Pues nada menos, he leído, que propone “inhabilitación profesional y penas para todo aquel que remueva el pasado y muestre discrepancias con la versión socialista de 1936”. O sea con su particular, mentirosa y sectaria visión y versión. Y los tales discrepantes “serán castigados con penas de prisión de uno a cuatro años, y multas de inhabilitación de hasta diez años, quienes inciten o promuevan…el odio, la hostilidad, la discriminación o la violencia contra las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo”. No sé si usted y esa magistrada, doña Margarita Robles, que le acompaña en esta reforma o ampliación de una Memoria Histórica que parece tener su origen más en los pies que en la cabeza, se han dado cuenta de las palabras últimas de esa narración: “contra las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo”. La primera parte de esa frase encierra una contradicción. Las víctimas de una guerra civil se producen en los dos bandos y es de ley y justicia que nadie las ofenda. Hasta ahí bien; pero cuando añade “y el franquismo”, parece que las víctimas del bando de éste lo hubieran sido sin verdugos. ¡Los asesinó Nemo! A éstos ni se les menciona. Conocemos hasta los perversos medios para masacrarlos; por ejemplo, las checas, importadas de Rusia para torturar, violar y, finalmente, asesinar a los del bando franquista. Curiosa forma de entender las leyes, señora magistrada, doña Margarita Robles. Vamos, como si imitara a su tocaya de entonces, la Nelken, Margarita, primero afiliada socialista y después comunista, chequista de pro, a la que parecía gustarle más una cheka que a Robespierre una guillotina.

 

[Img #9479]Sólo un repaso, exprimido y sumario, del período que va del 14 de abril de 1931, fecha de la proclamación de la II República, al 18 de julio de 1936, data del estallido de la guerra civil, para valorar los ingentes hechos y sucesos dramáticos que acabaron desacreditando a aquélla y convirtiéndola en un remedo de lo que debió ser, una república de todos, y no fue; fenecida una desacreditada monarquía que ya no era de nadie que no fuera un puñado de nostálgicos aristócratas, plutócratas, terratenientes y poco más. Al mes de proclamada: quema de conventos, iglesias, asesinatos…En ese tiempo, unos cuantos miles de muertos hasta 1934, año en el que el Partido Socialista da un golpe de estado con los separatistas catalanes, que tiene que reprimir el Ejército por orden del Gobierno de la República, con otros mil y pico muertos. Elecciones de Febrero de 1036, la gran estafa. Robos de actas, unas 50 o 60, amenazas en los colegios electorales, violencia, etc., todo provocado por la izquierda radical, de la que un sector mayoritario de aquel PSOE de entonces formaba parte. 13 de julio, es asesinado, sacándole de su casa por la noche, contra toda ley, el jefe de la oposición, José Calvo Sotelo, con un tiro en la nuca por la escolta del ministro socialista Indalecio Prieto en el mismo coche en que lo llevaban, para dejar seguidamente tirado su cadáver en el cementerio. A los cinco días estalló lo que tenía que estallar, un terrible conflicto civil entre españoles del que una gran parte del hoy su partido, el Partido Socialista Obrero Español, tiene sin duda las mayores responsabilidades. Está demostrado por los más objetivos historiadores extranjeros y españoles en sus investigaciones y libros. Y ¡quiere usted que, aunque sea para aprender y no repetir nuestra trágica Historia, guardemos silencio! Si víctimas de ambos bandos levantaran la cabeza, estoy seguro que le dirían a usted y a los que le siguen en este desvarío de Memorias Históricas: “¡Callaos, insensatos, en nuestro nombre, no!”.

 

[Img #9480]Entre esas víctimas, y no hechas por el bando republicano sino por el franquista, están mi abuelo paterno, encarcelado, mi padre, encarcelado, y un tío carnal, hermano de mi madre, desaparecido la misma noche que lo sacaron de casa. Eran católicos, apostólicos y romanos, como se solía decir entonces. Vamos, lo afirmo con toda seguridad, eran de esa derecha del pueblo que siente a su patria, cree en Dios y en los valores y principios cristianos. Y, qué contradicción, fueron victimizados precisamente por el bando que decía defender la religión, además de a la Patria, el llamado nacional. Todo ocurrió en Valladolid y su provincia; entre septiembre y octubre de 1936. Tiene una explicación: eran secretarios de Ayuntamiento y los caciques de los pueblos no admitían que en cuestión de leyes tales secretarios las opusieran a sus caprichos, abusos y cacicadas. Lo contaré más extensamente porque alguno de los tres también estaba amenazado por gentes del bando republicano y por las mismas razones, no plegarse a sus caprichos y arbitrariedades, añadido a sus creencias religiosas.

 

[Img #9481]Así que, señores, no usen en vano el nombre de las víctimas para montar sobre el altar de su sacrificio un negocio de mercaderes políticos. No llenéis las urnas de votos sectarios. Dejad que todos los inmolados en una guerra entre españoles, hermanos al fin, duerman en los espacios infinitos, en los que no cabe el odio, la venganza ni el sectarismo, el sueño eterno de la paz.

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3 Comentarios
Fecha: Sábado, 17 de febrero de 2018 a las 01:20
jose
franco y todos sus secuaces fueron unos asesinos,y gracias a ellos murio mucha gente,y un pais quedo destruido,
Fecha: Viernes, 16 de febrero de 2018 a las 16:50
Juan José
La proposición de ley está en el Congreso. Y no veo al ínclito Rajoy, cobarde entre los cobardes, ni demás miembros del gobierno y de su partido, ni tampoco al resto de partidos políticos, capaces de enterrarla sin más consideraciones. Antes bien, la dejarán pasar, como lo están haciendo con toda la lamentable legislación sobre el colectivo LGTBI.
Fecha: Miércoles, 14 de febrero de 2018 a las 18:41
Escipion
Un artículo tan sensato como real que debería ser un poco la línea histórica para el conocimiento de la sociedad que quiere debería querer saber.
Época durísima de ingeniería social para aturdir a la población,borrando la historia y reescribiendola , así como tantas y tantas maldades que nos acechan.
Dijo una vez un hombre hace dos mil años "acallar a los justos y os hablarán las piedras".

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