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Ramiro Grau Morancho
Jueves, 22 de febrero de 2018

GALERÍA DE TONTOS CONTEMPORÁNEOS: (5) Don Juan Ignacio Zoido Álvarez

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Juan Ignacio Zoido Álvarez, o la incompetencia policial.

[Img #9612]

Nada tengo contra don Juan Ignacio Zoido, como jurista, ni siquiera como magistrado, pues creo es un profesional como la copa de un pino.

         

Pero un tecnócrata no es lo mismo que un político. Ni un político tiene porque ser técnico en la materia, ni los técnicos son los mejores políticos…, ni mucho menos.

         

SÍ es conveniente que los políticos tengan oficio o beneficio, y en este caso Zoido tiene su vida solucionada. Pero no es menos cierto que los juristas en general somos gente muy dada a pensar, a escribir, a meditar sobre la caída de la hoja en otoño, pero que a la hora de la verdad, de asumir responsabilidades, somos grandes inútiles.

         

Dicen que la mayoría de los abogados que ocupan la dirección de una empresa, sea ésta un banco, caja de ahorros, compañía de seguros, eléctricas o similar, es decir empresas “atracadoras” en general, a la larga o a la corta, la acaban hundiendo.

         

Precisamente por esa falta de sentido práctico, de decisión, de asunción de riesgos, que no es lo mismo que suicidarse, etc.

         

La trayectoria de Zoido como ministro del interior, desde hace un año y medio lo único que ha acreditado, y creo que cumplida y sobradamente, es su total inutilidad para el cargo.

         

Un cargo que le viene grande, muy grande, y en el que sí algo ha demostrado es su total alejamiento de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, siendo incapaz de ir a pasar la Nochebuena, o la Nochevieja con los pobres guardias civiles y policías nacionales que estaban sometidos a unas condiciones de vida duras y tercermundistas, y sufriendo un régimen de comidas mucho peor que el de los asesinos, violadores y delincuentes en general que pueblan nuestras cárceles (junto con algún inocente, que todo hay que decirlo).

         

No le echo toda la culpa a él, pues creo que son culpas compartidas, entre Rajoy que le nombró, y la vicetodo –y dentro de poco, vicenada-, que ejercía y ejerce como gobernadora general de Cataluña, o más bien Virreina, y que en su ignorancia política –que no jurídica-, pensaba que con poner un despacho en la delegación del gobierno en Cataluña, e ir allí un par de veces al mes, a que le rieran sus gracias, ya estaba todo solucionado… ¡Que tremenda ignorancia!

         

Ahora Zoido está prometiendo el oro y el moro a la policía y guardia civil, en vez de rebajar el escandaloso salario que cobran los mozos, muy superior al de un maestro, profesor de secundaria, e incluso un médico de la seguridad social.

         

Y repartir ese dinero entre los dos cuerpos de seguridad del estado, incrementando las nóminas correspondientes, sin que ello supusiera incremento alguno del coste presupuestario.

          

De cualquier forma, un país que se permite tener cinco cuerpos policiales distintos –pues también están la Ertzaina y la policía foral navarra-, es obvio que no es un Estado serio, sino que es un equivalente al camarote de los hermanos Marx.

          

A mediados de septiembre de 2017, más o menos, pues no tengo el dato a mano, se trasladó a Barcelona el secretario de estado de seguridad, para asistir a una de esas reuniones de coordinación que, dicho sea de paso, fueron un auténtico fracaso.

          

Terminada la reunión, salieron a almorzar a un restaurante sito en las proximidades de la delegación del gobierno, y dentro del mismo fueron insultados por una separatista, supongo que de la alta y buena sociedad catalana, y según la prensa, tanto el secretario de estado como el delegado del gobierno, y demás autoridades, abandonaron el restaurante, para evitar males mayores.

         

Es obvio que se trata de una anécdota, pero a veces las anécdotas son auténticas categorías.

         

¿Cómo es posible que los escoltas del viceministro –pues tal es un secretario de estado- no procedieran a la identificación y denuncia de la citada individua (omito lo de señora, pues no lo merece), o incluso a su detención y puesta a disposición judicial?

         

Cuando me enteré de lo sucedido ya pensé todo lo que iba a suceder a continuación: que el gobierno seguiría bajándose los pantalones, y se pondría a mirar hacia Cuenca…

         

La Autoridad no se pide, ni se limosnea; se impone, que por algo y para algo es Autoridad. (Aún recuerdo la imagen de Jorge Pujol bajándose del coche oficial, cuándo unos agricultores le insultaban diciéndoles que él era el presidente de la Generalidad, y que tenían que tenerle un respeto).

         

Poner a un coronel de la guardia civil, que debe de tener grima al uniforme, pues siempre va vestido de civil, a “coordinar” al general jefe de zona del cuerpo en Cataluña, solo se le ocurre a un ignorante, que desconoce la normativa, la jerarquía y las tradiciones y costumbres internas de la guardia civil, y de cualquier cuerpo militar.

         

En fin, lo mejor que se podría hacer con este señor es enviarle de vuelta a Sevilla, eso sí, con el viaje pagado. Y, de paso, que se lleve también a su gran amigo, el director general de tráfico…

 

www.ramirograumorancho.com

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2 Comentarios
Fecha: Viernes, 23 de febrero de 2018 a las 11:36
Carmen
Este hombre es un inútil, y lo ha demostrado sobradamente con el golpe de estado catalán..., al igual que la vicepresidenta del gobierno.
Ambos deberían irse a su casa.
Fecha: Jueves, 22 de febrero de 2018 a las 10:36
Antonio
Muchos policías le llaman EL ZAMPABOLLOS, no se si porque los ingiere a pares, o por su aspecto obeso...
De cualquier forma, lo que es evidente es que como Ministro del Interior, ES UN AUTÉNTICO INÚTIL, y debería ser CESADO CUANTO ANTES.

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