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Carlos León Roch
Viernes, 23 de febrero de 2018

Lo siento pero no, Marta...

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Con la añoranza de haber tenido, desde hace siglos, un himno con letra, con letra de amor y de sacrificio; con letra de ilusiones, de esperanzas y de utopías...

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Confieso  que me emocioné al oírle cantar el himno nacional en el teatro de la Zarzuela de Madrid. Millones de españoles de  muchas generaciones (¿20 más?) hemos asistido durante siglos, en recogido silencio, en contenido temblor, las notas del Himno. También hemos contemplado - con alguna envidia-  las letras y las voces que entonaban franceses, alemanes, rusos y tantos otros países, mientras nosotros, en silencio, conteníamos a malas penas nuestras lágrimas...

 

Y cuando, tras oír el Himno cantado por Marta, sin entender apenas la personal letra, compartimos el aplauso masivo del público presente y del ausente, nos fue factible leer y entender la letra... Y no Marta, y bien que lo siento.

 

Y ella mismo lo ha dicho, tras sorprenderse del inmenso éxito. Es una letra personal; de ella y para ella. Es una letra como cantada con  acompañamiento de gaitas, que habla de la tierra donde nació, del sol que nos alumbra, de la tumba, del regreso, del rojo y el amarillo. Una letra  de emigrante nostálgico, casi.

 

Con la añoranza de haber tenido, desde hace siglos, un himno con letra, con letra de amor y de sacrificio; con letra de ilusiones, de esperanzas y de utopías, a estas alturas, nuestro himno es así, "a palo seco". Cada uno de nosotros, mientras lo escuchamos con reverente atención, "creamos" nuestra letra personal, con nuestras ilusiones compartidas, nuestras esperanzas, nuestro amor a todos los hispanos de hoy, de ayer y  de mañana; nacidos aquí o en las otras Españas, en cualquier tierra del mundo  Y que  vengan a formar parte de un ilusionado proyecto de vida en común.

 

La verdad es que Marta lo ha hecho así, y lo ha cantado. Para  ella.

 

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2 Comentarios
Fecha: Lunes, 26 de febrero de 2018 a las 12:34
Ramiro
Me sumo al comentario anterior.
Yo también creo que es mejor la letra de don José María PEMÁN, pero la primigenia, no la modificada después de la guerra (in)civil.
De cualquier forma, esta señora tiene dos ovarios, bien puestos, con la que está cayendo.
Fecha: Viernes, 23 de febrero de 2018 a las 13:38
Cook
Me sigue gustando muchísimo más la letra de don José María Pemán, pero no puedo sino darle mi más caluroso aplauso a Marta Sánchez por el valor que ha demostrado. Y el patriotismo.

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