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Ernesto Ladrón de Guevara
Martes, 27 de febrero de 2018

LA VILEZA DE LA MENTIRA

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Si algo es despreciable, digno de ser erradicado de nuestra democracia con los medios legales más contundentes, hasta el agotamiento de éstos, es la mentira en la educación y la utilización de los niños con fines políticos. Es la villanía más repugnante que se pueda encontrar en un sistema político, hasta el punto de desnaturalizarlo y dejar el bloque constitucional en mantillas, en su mínima expresión, en estado de agonía terminal.

 

El nacionalismo en España no da tregua, es como la carcoma que va vaciando los pilares y vigas de madera de una casa hasta que ésta se derrumba. Adoctrina sin miramientos, sin el más mínimo respeto a las personas, cambiando a su gusto la realidad histórica, para configurar con esa narración ficticia el imaginario colectivo, hasta llevarlo a sus planteamientos secesionistas. Miente sistemáticamente, como ha quedado patente con las afirmaciones del expresidente Mas ante el juez, diciendo que la declaración de independencia era meramente simbólica; de lo que se deduce que engañó a los ciudadanos catalanes que salieron a la calle para lograr la república catalana escindida de España, o bien ha engañado al magistrado que le juzgaba, falseando las intenciones de fondo en esa esquizofrénica estrategia destructiva. De una manera u otra muestra su cara más mendaz y traidora. 

 

Mienten cada vez que hablan. Por ejemplo, cuando dicen que el monolingüismo catalán es constitucional y que busca la enseñanza integradora; y que la demanda de castellano supone romper las aulas y la segregación. A éstos le preocupa una higa la segregación. Su mismo proyecto es segregacionista ya que ha dividido a la sociedad en dos bloques enfrentados.

 

Pues no. El modelo nacionalista no es constitucional.

 

Si atendemos al mandato constitucional, en Cataluña y País Vasco, entre otras comunidades, la inmersión lingüística sería ilegal. Existe jurisprudencia constitucional que avala este principio. (STC 82/86) “[…]conforme al artículo 149.1.1ª, el Estado puede regular las garantías básicas de la igualdad en el uso del castellano como lengua oficial ante todos los poderes públicos, así como las garantías del cumplimiento del deber de conocimiento del castellano, entre las que se halla la obligatoriedad de enseñanza en este idioma  […]” Porque la enseñanza de las lenguas autonómicas se diferencia entre “de” la lengua y “en” la misma.  En este sentido resulta un escándalo que los poderes públicos en España hayan hecho una dejación de sus obligaciones cediendo en este aspecto fundamental, hasta este punto del verdadero esperpento. Y que no nos hablen de las contradicciones de los tribunales constitucionales pues éstos no funcionan con independencia respecto a los poderes públicos. En eso tienen razón los nacionalistas. Para bien o para mal.

 

Porque, lo que no nos dicen los nacionalistas y otros que no lo son, aunque lo parecen, es que la inmersión lingüística está concebida para la configuración de un orden nuevo, de un estado de la cuestión que propicie el salto al separatismo en un determinado momento, tal como hemos podido comprobar con el “procés” de una forma inequívoca e incontestable por mucho que ahora nos vendan la moto de que era un pronunciamiento meramente testimonial.

 

Pero todo eso tiene consecuencias.

 

Yo vivo en el País Vasco. Nací en Álava. Y es a este contexto al que me voy a referir.

 

Acaba de salir a la luz el informe PIRLS del año 2016, que es lo mismo que el PISA pero referido a Educación Primaria.

 

En este informe se dan los resultados de la investigación comparada respecto a la comprensión lectora en el nivel educativo de 4º de Primaria y se establece un marco de contraste tanto entre países absolutamente representativos a escala mundial, así como dentro de España por comunidades.

 

El informe sintetiza el resultado con estas palabras: “La puntuación sitúa a España por debajo del promedio de los países OCDE-24 (540) y del Total UE (539) participantes en el estudio. Los mejores resultados han sido los obtenidos por Federación Rusa (581), Singapur (576), Irlanda (567) y Finlandia (566), mientras que los más bajos han sido los de Chile (494) y Malta (452). De las comunidades autónomas que amplían muestra, Madrid (549), Asturias (548), La Rioja (546) y Castilla y León (546) se encuentran por encima de la media de España, el Promedio OCDE-24 y el Total UE. Los alumnos de Andalucía (525) y Cataluña (522) obtienen resultados inferiores, aunque no significativamente diferentes de la media española. El rendimiento medio de los estudiantes de País Vasco (517) es significativamente menor que el promedio de España.”

 

Inserto el esquema general comparativo que viene en las páginas del citado informe para que se vea en su dimensión objetiva lo que a continuación voy a comentar:

 

[Img #9635]

 

“La comprensión lectora es la habilidad para comprender y utilizar las formas lingüísticas requeridas y/o valoradas por el individuo. Los lectores son capaces de construir significados a partir de una variedad de textos. Leen para aprender, para participar en las comunidades de lectores del ámbito escolar y de la vida cotidiana, y para su disfrute personal.” Es la definición que proporciona el Informe PIRLS de la variable evaluada.

           

Como se puede comprobar, España no está para echar cohetes, aunque ha mejorado significativamente. Dice el informe que…”En relación con los resultados globales, los alumnos españoles de 4.º curso de Educación Primaria han obtenido 528 puntos en comprensión lectora, por encima del promedio PIRLS de 500 puntos fijado en 1995, año de la primera edición del estudio. En el último ciclo de PIRLS, los estudiantes españoles han experimentado una mejora significativa de 15 puntos en la escala de rendimiento (de 513 a 528 puntos). Esta progresión es la segunda más alta de entre todos los países y regiones OCDE seleccionados, tan solo superada por la mejora de 17 puntos alcanzada en Australia. En este mismo periodo, el promedio OCDE solo ha aumentado 2 puntos.” Lo cual es ciertamente esperanzador en lo que se refiere al ámbito general. Pero sin embargo en el País Vasco la tendencia es la opuesta como vamos a ver a continuación.

 

Obsérvese esta gráfica que analiza el “Gusto por la lectura”:

 

[Img #9636]

 

 

Se constata que el País Vasco está en el vagón de cola. Es decir que los alumnos vascos no encuentran placer en la lectura. Dejo a mis inteligentes lectores que saquen conclusiones sobre las causas. Algo tendrá que ver en ello el modelo de inmersión que contradice la lengua materna de los alumnos. Josu Melzo tiene una excelente tesis que, en resumen, compara la evolución de los modelos lingüísticos vascos con los que fueron de Irlanda. Irlanda corrigió, allá por los años 30 del siglo pasado, y hace décadas que ya no es el gaélico la lengua vehicular. El País Vasco no solamente no corrige, sino que acrecienta el desastre. Ello pese a la diferencia significativa de presupuesto dedicado a la educación respecto a comunidades con mucho mejor resultado en los estadísticos.

Se puede observar dos cosas. El País Vasco está a la cola de España en comprensión lectora. Y, el rango de la muestra evaluada es muy amplio. Hay bastante diferencia entre los alumnos con los mejores resultados y los que están en la parte inferior de la horquilla. Veinte puntos de diferencia entre los que tienen mejores resultados y los que tienen peores es una amplitud que muestra que hay una gran heterogeneidad, que puede ser debida a:

1º.- Realidad socioeconómica y cultural del contexto. Lo cual evidencia que a peor extracto social y cultural del alumno mayor impacto del fracaso en un sistema de inmersión. La inmersión puede ser muy  positiva en alumnos que no tienen condiciones desfavorables de carácter social o cultural, aunque no tiene por qué ser así necesariamente.

2º.- La lengua dominante del entorno. Según sea la lengua dominante el castellano o el euskera. Se deduce que existe una discriminación negativa hacia contextos de abrumadora dominancia de la lengua de Cervantes, como efecto de la inmersión, pues ésta contradice la realidad social y cultural del contexto del alumno. Eso lo saben los nacionalistas, pero les da igual, porque su proyecto es invasivo, colonial, y no respetan ámbitos que no les son propicios, como es el caso de Álava o de Navarra. Tienen un esquema estratégico de ocupación de espacios, arrasando con las realidades preexistentes.

3º.- Según sean centros privados o públicos.  Los primeros tienen un proyecto propio de centro que les permite moldear las didácticas y organización escolar según las características del alumnado; además de una plantilla estable de profesorado que permite un diseño educativo a medio-largo plazo. La enseñanza pública está en inferioridad de condiciones al ser punta de lanza del proyecto nacionalista o bien para crear guetos, o bien para actuar como punta de lanza ensayando laboratorios de experimentación sociopolítica. Y luego están las ikastolas, verdaderos artilugios de aculturación nacionalista con todo lo que ello implica.

 

 

Va siendo hora de que los poderes públicos se pongan las pilas y atiendan más a los intereses de los ciudadanos que son detentadores de los derechos constitucionales y menos al tacticismo político. Da verdadero pavor observar la incapacidad del Partido Popular para armar al Estado constitucional y rescatar la doctrina de la Carta Magna para hacerla prevalecer sobre los caciques territoriales. De la  misma manera que suscita vértigo ver por el camino en el que se ha metido el partido de Pablo Iglesias. El que sigue la línea trazada del histórico fundador del socialismo español y el nuevo, cuyo modelo es el de la Venezuela del hambre y la persecución.

 

En las comunidades autónomas españolas, los porcentajes de alumnos que se sienten muy seguros en lectura varían desde un 32% en País Vasco a un 47% en Asturias y, por otra parte, los estudiantes de 4º grado que dicen sentirse poco seguros varían desde un 15% en Asturias a un 24% en Cataluña. Pienso que este dato es significativo. Los escolares vascos no se sienten seguros por una razón más que evidente: se les imparte todo el currículo en euskera. Su lengua materna está desplazada del sistema educativo. Y eso tiene efectos negativos sobre la capacidad para comprender textos que tengan una cierta complejidad, sobre todo si son en castellano. Insistiré hasta el hartazgo que la comprensión verbal afecta a los resultados en lectura. Es algo de perogrullo. Asombra que no se entienda esto, y que se nos diga que en ese sistema de inmersión se adquiere el castellano mejor que en el modelo que tiene como lengua de aprendizaje esta lengua.

 

Si se observa esta gráfica del informe Pirls observaremos que el gusto por la lectura no es la característica principal de los alumnos vascos de 4º de Primaria. No hace falta que diga a mis lectores por qué. Sería insultar su inteligencia.

 

[Img #9637]

 

 

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