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Josele Sánchez
Martes, 27 de febrero de 2018

La puta Anna Gabriel y su pocilga alterada

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Tienen la desfachatez las ratas independentistas de acusarme a la Fiscalia para Delitos de odio, haciéndolo en los mismo twuits en los que amenazan con romperme las piernas, partirme la cara o pegarme un tiro entre ceja y ceja: debe ser el famoso "seny" catalán.

[Img #9701]

 

La que han armado los independentistas catalanes por mi artículo dedicado a Anna Gabriel y es que, al igual que sus hermanos batasuneros, hay que ver lo bien que se mueven estos guarros en las redes sociales.

 

Que me insulten o que me amenacen es algo a lo que ya estoy muy acostumbrado después de tantos años de periodismo veraz e independiente, dejándome la vida misma en cada palabra que digo o escribo.

 

Lo que no me había ocurrido jamás es que el acoso viniera por darles la razón.

 

Para una vez en mi vida (y sin que sirva de precedente) que estoy de acuerdo con estos cerdos y cómo se altera la pocilga.

 

Sí, es la única vez en la que he estado conforme con un independetista catalán y había de ser precisamente con ella, con Anna Gabriel, la musa de los amantes de lo cutre, el icono del olor a sobaco femenino sin depilar, la diosa del estilismo anticapitalista de la CUP.

 

Dije y sigo diciendo que Anna Gabriel es puta, malfollada y traidora, porque esas mismas palabras utilizó la prostituta prófuga para definirse a sí misma.

 

Dice el diccionario de la RAE, puta-sinónimos: prostituta, ramera, cortesana, meretriz, buscona, fulana, furcia y pupila y todos y cada uno de ellos le viene como anillo al dedo a la fugitiva de la justicia española.

 

Por tanto, no podría denunciarme la buscona secesionista ya que me limito a reproducir su autodefinición; bueno, tampoco podría hacerlo esta fulana del independentismo ya que la justicia exige que las demandas por delitos del honor deben ser presentadas por uno mismo y no tendrá lo que debería tener esta furcia separatista para regresar a España y denunciarme.

 

Aún tienen la desfachatez, las ratas independentistas, de acusarme a la Fiscalia para Delitos de odio, haciéndolo en los mismo twuits en los que amenazan con romperme las piernas, partirme la cara o pegarme un tiro entre ceja y ceja: debe ser el famoso "seny" catalán.

 

Así que quédense tranquilos los cerdos de la CUP, ERC y sus compadres anticapitalistas (?) de como quiera que ahora se llame ahora la antigua Convergencia, que seguiré llamando pupila, furcia, fulana, buscona, meretriz, cortesana, ramera y puta a la malfollada y traidora de Anna Gabriel, porque esos son los méritos de los que presume y no será, este periodista, quien asista a retirarlos.

 

Amén.

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1 Comentario
Fecha: Sábado, 7 de abril de 2018 a las 11:36
Jesús
Muy buen artículo y muy bien expuesto. Le felicito

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