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Juantxo García
Lunes, 19 de marzo de 2018

Un hideputa

Guardar en Mis Noticias.

Skripal, el antiguo espia de la GRU con grado de coronel, vendió hasta 1999 nombres, claves y direcciones de decenas de sus compañeros al MI6 británico.

 

Durante diez largos años y por 100.000 dólares USA este individuo se dedicó sistemáticamente a traicionar a su país.

 

Casualmente —o no tan casualmente— su felonía coincide en el tiempo con el mandato de otro indeseable traidor, aunque de infinita mayor envergadura, un tal Boris Yeltsin, aquel alcohólico neoliberal que a punto estuvo de convertir a Rusia en una prostituta a los pies del Tío Sam.

 

¡Larga vida a la Santa Rusia!

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