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Juantxo García
Viernes, 30 de marzo de 2018
Opinión de Juantxo García para La Tribuna de Cartagena

CCOO y UGT de la mano del independentismo

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Juantxo García es el articulista que cada día -de lunes a viernes- en su columna "Munición de Fogueo" (la columna más leída entre el extraordinario elenco de colaboradores de La Tribuna de Cartagena) nos cuenta, con un estilo único e inimitable y en menos de cien palabras, el tema de la jornada. Pero hoy ha decido cambiar su formato y realizar este artículo especial tras la publicación por este periódico de la noticia de que los sindicatos CCOO y UGT han decidido sumarse a las protestas secesionistas de Cataluña

¿Por qué UGT y CCOO van de la manita con Òmnium y la ANC?

 

[Img #10326]

Con un ordenador, conexión a internet y paciencia de rata de biblioteca, uno puede obtener toneladas de información del pasteleo de UGT y CCOO con el separatismo, durante los últimos lustros y hasta convertirse, en la actualidad, en verdaderos perrillos falderos de separatismo supremacista en Cataluña.

 

Quedémonos, empero, con un simple detalle: Arturo Mas, por entonces presidente de la Generalitat, condecoró en 2014 a UGT y CCOO con la Cruz de Sant Jordi, reconociendo de esta guisa solemne que ambos "sindicatos" se sumaban, con sumo gusto y bagajes, a la "construcción nacional" de Cataluña.

 

¿Los andaluces, extremeños y aragoneses que engrosan los sindicatos de "clase" se han vuelto locos durante las últimas décadas? No. Los "xarnegos" (versión catalana del "maketo" en Vascongadas) fueron "alguien" en UGT y CCOO a finales de los 70 y los 80. Ahora solo son fotografías en blanco y negro y, los que quedan, los pocos que quedan, han acabado por convertirse en unos paniaguados a los que la maquinaria pujolista enguyó de manera inmisericorde. A cambio de subvenciones, el pujolismo exigió, y consiguió, la "catalanización" de ambas organizaciones.

 

Así fue, sin ir más lejos, como aquel chico asturiano llegado a Barcelona en 1975, Pepe Álvarez, fue escalando posiciones hasta convertirse en un burócrata ugetista de primer rango, lo que llevaba aparejado, de manera indefectible, convertirse en un entusiasta del "dret a decidir".

 

Siempre fue el "modus operandi" del viejo del clan de los Pujol. Si en la Comunidad Valenciana el "catalanismo" avanza hoy a pasos agigantados fue porque, en su momento y a cambio de la cacareada "gobernabilidad del Estado", Pujol exigiera a Zaplana y a Aznar la pertinente bajada de pantalones en el área de la "cultureta". Y de aquellos polvos el actual lodazal de "Compromís" y, entre otras miserias, la imposibilidad de estudiar en español en el "Cap i Casal"(*) valenciano.

 

Es importante subrayar que UGT y CCOO en Cataluña van por libre; esto es, tienen una "estructura nacional" y que, en consecuencia, estas dos máquinas "tragasubvenciones" en aquel territorio no reciben las soldadas de Madrid, sino del Palau de Sant Jordi. Huelga decir que, si UGT y CCOO, tuviesen que vivir de las cuotas de sus afiliados, caso de seguir existiendo, llevarían una vida larvaria. Y, ya se sabe: quien paga manda.

 

Pero hay una segunda cuestión tan vital como la anterior, de suma importancia para UGT y CCOO en Cataluña y que, de alguna manera, está íntimamente relacionada con la anterior. Mientras con su mano izquierda el separatismo supremacista cebaba y procedía a la "normalización" de los "xarnegos", con su mano derecha se dedicó a poner en pie un "sindicato" a la medida del separatismo: la Confederación Sindical Catalana (CSC), más conocida como "la Intersindical", surgida en 1985, pero que no empezó a coger vuelo hasta cinco años después.

 

A los de "la Intersindical" no hay que "desxarneguizarlos" ni convencerlos absolutamente de nada: son separatistas desde el mismo momento de su fecundación. Tal es así, que su secretario general, un tal Carles Sastre, es un terrorista que ha recorrido todas las organizaciones violentas separatistas, desde mediados de los años 70, para acabar aterrizando en las CUP.

 

[Img #10325]¿Qué significa todo esto? Pues que si UGT y CCOO tuviesen algún tipo de calenturienta tentación "españolista", absolutamente inimaginable por otra parte, el separatismo supremacista podría: A) cortarles el grifo de las subvenciones o, lo que es lo mismo, condenalos a la inanición y a una muerte más que probable. B) Así como a las cúpulas de UGT y CCOO les cuesta Dios y ayuda "sacar al personal a pasear", "la Intersindical" está, con ardor guerrero, en todos los fregados hispanófobos. Dicho de otra manera: mientras UGT y CCOO están perdiendo afiliación, "la Intersindical" la está ganando y sobre todo entre la gente joven. C) Hoy por hoy, "la Intersindical" podría ocupar, con un simple chasquido de dedos, sin anestesias y sin exequias, el hipotético hueco dejado por UGT y CCOO.

 

¿Entiende usted, querido/a internauta, por qué puñetas UGT y CCOO van de la manita, por enésima vez, con Òmnium y la ANC?

 

 

(*) "Cap i Casal", denominación popular muy utilizada en todo el Reino de Valencia para  referirse a la capital de Valencia y cuya traducc ión literal significa Cabeza y Casa.

 

 

 

 

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