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Pedro Conde Soladana
Lunes, 16 de abril de 2018
Opinión de Pedro Conde Soladana para La Tribuna de Cartagena

Vencer a los independentistas y destruirlos

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El Partido Obrero Socialista Español ha estado en los momentos trágicos (de estos ciento y pico años de su vida) al lado de los enemigos de España. Así de crudo, así de veraz. Qué repasen la Historia.

[Img #10669]A los independentistas hay que vencerlos, no destruirlos”. Esto ha dicho hace poco tiempo Felipe González. Tal decisión equivaldría a limpiar el cáncer en la zona afectada pero no extirparlo de raíz. Vamos, que el expresidente González propone dejar a ambos, independentismo y cáncer, con sus enteras raíces para que vuelvan a brotar.

 

La pregunta se hace irresistible. ¿Cómo es posible y a qué se debe que un presidente -que fue- del gobierno de España haya dicho semejante disparate, que más parece de un botarate que de un presunto hombre de Estado? ¿No es esto esquizofrenia política? Que este tipo de individuos y mentes hayan sido gobernantes máximos de la nación española es como para que historiadores y analistas políticos se pongan a la tarea de estudiar la idiosincrasia de tales tipos. Cómo pueden llegar a la tan alta magistratura de una nación como España, de la que uno de sus males más graves -tanto que porta el virus de su destrucción- es precisamente el independentismo. Da la sensación de ser ellos mismos agentes portadores del tal y tan deletéreo virus.

 

[Img #10668]Cuando estas imágenes y metáforas de la biología y el organismo humano las pasas a la anatomía de la política, el ámbito de comparación se ilumina en virtud de la Historia.  Comienzas a ver claro cuál es la etiología de la enfermedad. Estos mendas padecen, en más o menos intensidad, de hispanofobia. Una fobia que tiene que ver con el desconocimiento o al menos conocimiento incompleto de la nación en que han nacido y de la que son hijos por filiación territorial, pública y civil. Es como si se sintieran extraños a la familia biológica, padres y hermanos, en la que tuvieron su cuna y vieron la luz. Tiene que haber alguna explicación. Y aquí entra la sociedad con sus estructuras, sus estamentos componentes, sus organizaciones… Uno de estos elementos, básico para la conformación de una sociedad civil fuertemente estructurada, es la columna o basamento cultural, uno de cuyos saberes, imprescindible para la fortaleza y coherencia de esa sociedad es el conocimiento de la Historia de la nación que le da nombre propio y universal a través los tiempos. España, sin ir más lejos. He aquí la piedra de toque, a la vez contradictoria e inamovible como cimiento de su ser. Porque si, pasados los años, un compañero del partido de Felipe González, que llega también a la presidencia del Gobierno, un tal ZETAPÉ -rigor de las desdichas y la estupidez hecha persona- osa decir que el “concepto de nación es discutido y discutible” (referido a nuestra longeva Patria), algo falla en el aprendizaje, en la cultura, en el conocimiento, de unos ciudadanos que han venido al mundo en ella. No puede ser otra la causa que la ESCUELA, que junto a la FAMILIA, forman el inseparable tándem del magisterio para saber y ser ciudadano de una nación. Pero es que fue el mismo Felipe González, años antes, junto con su partido, el que plasmó en las actas del Congreso de Suresnnes (Francia) (en los años en la clandestinidad, que no era tanta para aquel partido socialista, en el régimen de Franco), el derecho de autodeterminación de los pueblos de España. Por lo que se ve, este tipo de socialistas, que no otros, ni tienen claro el asentado y viejo concepto de España ni conocen su larga Historia. Sería más grave que encima les fuera indiferente. Como no conocen tampoco ni los principios, ni los valores, ni la tradición, ni los sacrificios que le cuesta a un pueblo sostener la nación milenaria heredada. Por eso, desde su fundación, con todas las excepciones que se quieran, el Partido Obrero Socialista Español ha estado en los momentos trágicos (de estos ciento y pico años de su vida) al lado de los enemigos de España. Así de crudo, así de veraz. Qué repasen la Historia. Y sólo han rectificado –algunos- cuando han llegado a la madurez y experiencia política directa. Por lo que ahora ha declarado, nada más y nada menos que el propio Felipe González, éste no parece haberla alcanzado. Y si le buscamos otra explicación, quizá sea peor porque entonces encontramos que hay una plenitud de bastardos intereses económicos que le descabalgan como figura política para dejarlo desnudo en la figura de un vulgar mercachifle de la política.  

 

Estas son, entre otras, dos caras de la democracia. Por una lado, la debilidad para ser falseada por los demagogos de oficio y por otro, la exposición a la vista de todos de la sinvergonzonería de éstos. Es el partidismo una de las dolencias de la democracia cuando a ésta se le estafa en su articulación jurídica la construcción del Estado de Derecho que la sostiene y fortalece diciendo lo que el entonces su segundo de a bordo en el Gobierno, el borde Alfonso Guerra, dijo, cargándose uno de los tres poderes que componen a aquel para ser auténtico: Montesquieu ha muerto. Haciendo saber que el Poder Judicial, uno de esos tres poderes, pasaba a lacayo de los otros dos, el Ejecutivo y el Judicial.

 

[Img #10667]Para terminar y sostener que, como cimientos de una sociedad firme, robusta y berroqueña, es la ESCUELA uno de ellos y el conocimiento de la Historia de la nación, imprescindible para ser un ciudadano coherente y digno, hay que denunciar y dejar en evidencia la bajeza, marrullería y vileza de los partidos políticos, con la excepción de individuos aislados, cuando llegan al poder y cambian los planes de estudio y sus leyes, en los que vienen a sacrificar como si fuera una insignificancia la asignatura de Historia de España.

 

Así nos va y así se explica que todo un individuo que fue Presidente del Gobierno de esta nación diga insensateces, desatinos y disparates de esta categoría, como que a los independentistas se los vence, no se los destruye.

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1 Comentario
Fecha: Lunes, 16 de abril de 2018 a las 10:19
Pedro de Avendaño
Absolutamente de acuerdo con lo que dice y expone el autor de este artículo.
O aprendemos nuestra Historia o su desconocimiento será un permanente sufrir como ciudadanos de una nación y patria.

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