Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

LA TRIBUNA DE CARTAGENA. EDITORIAL
Lunes, 17 de julio de 2017

Los ciudadanos españoles exigimos al Rey, al Presidente del Gobierno y a la Jefatura de las Fuerzas Armadas que defiendan con firmeza la Constitución y la libertad ante los golpistas catalanes

Guardar en Mis Noticias.

[Img #4372]

 

Si el Gobierno central no hace lo que debe hacer y, por ejemplo, no aplica inmediatemente el artículo 155 de la Constitución para detener el Golpe de Estado que el totalitarismo independentista catalán, en alianza con la extrema izquierda, ha puesto en marcha, la situación de España se hará insostenible. Y será una situación intolerable no solamente por el devenir tortuoso que sufrirá Cataluña, y especialmente las decenas de miles de ciudadanos no nacionalistas que viven y trabajan en esta región, sino, sobre todo, porque las principales instituciones españolas, desde la Monarquía a las Justicia, pasando por el Parlamento y las fuerzas armadas, quedarán ante los ciudadanos como instrumentos inútiles que no pueden salvaguardar lo que nos es más querido y más valioso: la libertad, la convivencia civilizada, el respeto a las leyes, la igualdad entre los ciudadanos y la seguridad para nuestros hijos.

 

Ante el Golpe de Estado declarado en Cataluña, el Gobierno de Mariano Rajoy, la Monarquía de Felipe VI y el Ejército español han de saber que los ciudadanos demócratas españoles les estamos mirando fijamente, con tanta atención como desconfianza. Y que esperamos encarecidamente que defiendan nuestros derechos como hombres y mujeres libres que somos, que esperamos que protejan el futuro de nuestros niños (y su derecho a vivir y estudiar en su país hablando en su lengua materna) y que esperamos que resguarden con fuerza nuestro sistema de convivencia de esa contumaz chusma nacionalista, incendiaria y radical que, malversando los recursos públicos, trata de imponer a todos los españoles sus pesadillas más delirantes y fanáticas.

 

En estos momentos de la historia, los ciudadanos simplemente decentes, quienes pagamos religiosamente nuestros impuestos, quienes tratamos de facilitar la convivencia colectiva, quienes tratamos de transmitir ideales de tolerancia a nuestros descendientes y quienes todavía confíamos y creemos en los valores que se derivan de palabras como patria, tradición, familia, estirpe o historia, nos encontramos excepcionalmente irritados por la absoluta incapacidad y el desinterés de nuestras instituciones para defender nuestros derechos más elementales: sobre todo, a la seguridad física, a la protección normativa, a la garantía de podermos entender en español con nuestros vecinos, a la libertad en cualquier parte del territorio y a la esperanza de un futuro para nuestros hijos.

 

Cada vez tenemos menos cosas, menos certezas, menos seguridades y menos confianza en el Estado. Y cada vez tenemos más rabia y más tentaciones de defendernos por nuestra cuenta. Si uno de los nuestros, todo coraje, acaba de dar su vida para defender la vida de una mujer desconocida a la que estaban atacando algunos de esos terroristas que nuestros Gobiernos han metido en nuestros países y de los que ahora son incapaces de defendernos, imagínense qué puede ocurrir si muchos españoles comienzan a tomar las decisiones necesarias y urgentes que sus instituciones son incapaces de tomar… Los demócratas españoles esperamos que el Rey, el Presidente y la Jefatura del Ejército nos defiendan de la sinrazón y castiguen a los golpistas como marca la Ley. Y habrán de hacerlo así, con contundencia, eficacia y rapidez, porque, en caso contrario, podría darse la situación de que una posible independencia de Cataluña pasase a ser el menor de sus problemas.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
1 Comentario
Fecha: Sábado, 2 de septiembre de 2017 a las 13:32
José Julián Pérez Matéu
Estimado señor, responsable de este articulo editorial sobre el tema catalán, estoy de acuerdo con usted en todo lo que aquí expone, supongo que usted es el mismo que en la edición de ayer también trato este tema. Bajo mi modesta opinión, usted hace siempre referencia al EJERCITO y a las FUERZAS ARMADAS, yo creo y estimo que para solucionar este tema, seria suficiente con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, o sea con la GUARDIA CIVIL y la POLICÍA NACIONAL, claro que dándoles las herramientas necesarias para aplicar la ley y el orden, a los mososs de escuadra que también forman parte de ese colectivo "fuerzas y cuerpos de seguridad del estado" después del ridículo que han hecho con los últimos sucesos de Barcelona mejor les dejamos descansando en sus comisarias o cuarteles, pero controlados. El ejercito y las fuerzas armadas están para cuestiones mas relevantes o de mayor enjundia, con esto no quiero decir que este tema no sea importante, ellos precisamente lo que les gustaría es que utilizásemos el ejercito de esa manera continuar con su victimismo habitual ver los tanques por las calles, a nosotros nos haría mucho daño de cara a la opinión publica mundial.

La Tribuna de Cartagena • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress