Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

Raquel González
Sábado, 2 de septiembre de 2017
La tesis de David Navarro propone crear itinerarios y alojamientos turísticos inspirándose en el modelo del Véneto

Catalogan por primera vez las 63 villas del campo de Cartagena para evitar su deterioro y ponerlas en valor

Guardar en Mis Noticias.

 

[Img #4782]

 

Una tesis doctoral de la Universidad Politécnica de Cartagena ha realizado el primer catálogo de las villas del campo de Cartagena. Un total de 63 edificaciones, que configuran “un paisaje cultural característico, irrepetible e identificativo de la comarca”, según el autor de la investigación, David Navarro Moreno, profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura y Edificación de la UPCT, en la cual también cursó sus estudios universitarios.

 

El catálogo elaborado ha sido facilitado al Ayuntamiento de Cartagena, que en la actualidad se encuentra inmerso en la elaboración de un nuevo Plan General Municipal de Ordenación, pues “la carencia de estudios sobre la verdadera magnitud e identidad del conjunto de villas en el Campo de Cartagena ha actuado en detrimento de su salvaguarda”, asegura el doctor.


“Lamentablemente, a pesar de su valor, algunas de las villas han sido derribadas, otras han sufrido tales transformaciones que han perdido al menos en parte su identidad formal, y otras presentan en la actualidad un preocupante estado de abandono, como es el caso de Villa Calamari (en San Félix), Villa Antonia (en Pozo Estrecho), o Villa Clara (en Miranda)”, señala.

 

David Navarro, que ya ayudó con su proyecto final de carrera en Arquitectura Técnica a que Villa Calamari fuera declarada BIC, propone en su tesis facilitar a los ciudadanos el disfrute del patrimonio cultural que suponen las villas y ponerlas en valor como producto turístico.

 

Itinerarios turísticos que incluyan la casa urbana, la villa de campo y el panteón de las grandes familias burguesas de la Cartagena de principios de siglo XX o la inclusión de las villas en los recorridos por el patrimonio minero o agrícola de la comarca, son algunas de las ideas del investigador, que se ha inspirado en el exitoso modelo de las villas del Véneto italiano, donde hay catalogadas unas 4.500 edificaciones singulares, algunas de las cuales presentan en la actualidad un uso hotelero y de restauración, recuperando así la función originaria de distensión de la villa.

 

Otras villas combinan su uso doméstico con diversas estrategias que, sin turbar la tranquilidad familiar, permiten ampliar su disfrute a la colectividad, como es por ejemplo su alquiler como lugar de celebraciones o la organización de días de apertura al público para permitir su visita. Sin lugar a dudas, “una de las principales aportaciones de la experiencia italiana es la creación de una plataforma de coordinación de la iniciativa pública y privada con objeto de dar respuesta a la necesidad de establecer una serie de reglas y principios para crear en torno a la villa un nuevo producto que pueda ser ofertado en el mercado turístico”, apunta.

 

“El reto es conseguir que la protección de una villa no suponga un lastre para los propietarios, ofreciendo como contrapartida a las obligaciones derivadas de la declaración, la posibilidad de obtener un aprovechamiento económico que alivie el elevado costo de su conservación”, señala el profesor Navarro Moreno, cuya tesis ha sido dirigida por María Jesús Peñalver Martínez y Concepción de la Peña Velasco.

 

La historia de las villas es también la crónica del auge minero y comercial de Cartagena y su posterior declive, en la que se aprecian las vanguardias arquitectónicas, urbanísticas y de jardinería de la época junto a la evolución económica y social de la comarca, que llevó a los acaudalados patrones a alejarse del hacinado centro histórico de Cartagena. “Hay que recuperar el uso recreativo de las villas y su función como lugares de reposo y disfrute de la naturaleza frente al estrés urbano”, subraya el autor.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
3 Comentarios
Fecha: Martes, 5 de septiembre de 2017 a las 23:33
Ha vuelto el Caballero de la Estrella
Nos han hecho "micrositios" para establecer la MACRO"SITI" del sueño valcarceliano en el corazón vacío de un territorio ocupado por montón de municipios que no saben lo que son. Para desgracia de todos, en cuanto a Patrimonio cultural se refiere, salvo para el que San Ramón Luí ampara, las siglas BIC significan Basta Ignorarlo Completamente.
Fecha: Domingo, 3 de septiembre de 2017 a las 22:25
maria dolores
He tenido el placer de ver el trabajo de fin de carrera que hizo el profesor David Navarro Moreno sobre Villa Calamari.
Espero que publiquen su tesis para poder disfrutar de la sensibilidad y grandes conocimientos que posee.
Gracias por ese catálogo. Seguro que el ayuntamiento lo tendrá en cuenta.
Fecha: Domingo, 3 de septiembre de 2017 a las 11:18
Mari Jose
Hemos visto en Fuente Álamo durante años cómo el consistorio derrochaba miles de euros en campañas de promoción turística ,pero no invertía en el escaso Patrimonio del municipio ,en lugar de asociarse con Cartagena y conseguir más yendo juntos

La Tribuna de Cartagena • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress