Sábado, 18 Agosto 2018
Salvador Martínez, director de Astrade Salvador Martínez, director de Astrade Imagen: La Tribuna de Cartagena

Portazo en las narices a la asociación que se preocupa de personas con trastornos generalizados cuando éstos piden ayuda para mejorar sus infraestructuras

El Ayuntamiento de Cartagena margina a la asociación Astrade

Astrade recibe del Ayuntamiento poco más de cuatro mil euros al año, mucho menos que otros...colectivos 

Sorprendente las preferencias para algunos. Se ve que son más importantes 'fiestas absurdas' que mejorar y prosperar en infraestructuras para personas con trastornos generalizados.

Astrade, para las personas que no lo saben, es una asociación para la atención de personas con trastornos generalizados del desarrollo. Nació en Cartagena en 1996 y desde entonces ha ido incrementando sus servicios de manera sorprendente.

Empezó atendiendo a una docena de familias pero, actualmente, se ocupa de ayudar a más de 200 familias.

Lógicamente, necesitan ayuda. Hay que invertir en infraestructuras y en personal para atender tal demanda. Y no se crean que es con ánimo de lucro. La gente de Astrade mira por sus 'pacientes'. Luchan para mejorar la calidad de vida de estas personas y la de sus familiares, pero parece ser que no todo el mundo lo ve así.

Comenzaron su trabajo en un piso de la Urbanización Mediterráneo. En 2002 se trasladaron al antiguo colegio de San Carlos, en la calle Romeral, gracias a la cesión del Ayuntamiento de estos terrenos. Hasta dicho momento, todos contentos, pero siguieron creciendo y el deber de nuestro Ayuntamiento es ayudar a esta asociación, que se dedica a cosas más importantes que la mitad de las 'inversiones' que malgasta nuestro Ayuntamiento con dinero público. Necesitan espacio y dinero.

¿Hay fondos para malgastar en 'circos', como el despilfarro de dinero el día del orgullo LGTB (hasta se pintaron bancos con sus colores, horteras a la vista de la mayoría de los cartageneros) y en cientos de ayudas a 'X' y no hay para personas con trastornos generalizados del desarrollo y sus familias? Así nos va. De vergüenza. Nada de extrañar en esta ciudad.

Y es que, hace escasos días, miembros de Astrade se reunieron con el Ayuntamiento, concretamente con el coordinador de Servicios Sociales, Damián Pérez Olmos, y éste le dio con la puerta en las narices.

"Nos sentimos avergonzados con la respuesta que nos dieron la verdad. Nos dijeron que ya está bien de pedir. Que somos los niños mimados. Lo que nos ofrecen es absurdo porque no podemos sacarlo adelante", señaló a La Tribuna de Cartagena el director de Astrade, Salvador Martínez.

Lo que le han 'ofrecido', por llamarlo de alguna manera, son una cesión de terrenos cerca del Parque de Bomberos. Unos terrenos de 15.000 metros cuadrados. ¿No está mal, no? El problema es que deben de construir en dichos terrenos. Si no lo hacen, deberán devolverlos dentro de un año ( y de ésto hace ya unos meses). Lógicamente, no pueden construir porque no hay dinero y el Ayuntamiento se niega a ayudarlos. "Nos quedamos sorprendidos. Nos echaron la bronca", apuntó Salvador.

¿Cómo piensa el Ayuntamiento que va a construir Astrade si sólo tienen dinero para cubrir gastos y poco más? Y no gracias a ellos. Gracias a las cuotas de los familiares y a las ayudas de empresas como Ilboc o Repsol. Empresas con solera cartagenera que se involucran más que el propio Ayuntamiento.

"Esta gente quiere que construyamos sin ofrece nada. Es imposible. Miren, para sacar adelante dicho proyecto, necesitamos, como mínimo, un millón de euros. Y eso es imposible. Es una cesión absurda, ya que saben que no podemos y tendremos que devolver los terrenos", afirmó el director de Astrade.

La idea es construir un centro de Día y Residencia, como en Molina de Segura. Un centro que requiere tres edificios básicos (centro de día, residencia y usos múltiples). Sólo el primero vale un millón de euros. Saquen cuentas...

Y todo ello para mejorar a la hora de poder ayudar a personas con trastornos generalizados del desarrollo. Bueno, a dichas personas y a sus familiares. Estas personas con problemas crecen y al menos un 20% necesitan un centro adaptado. Es lo que quiere Astrade, pero no tiene medios suficientes para llevarlo a cabo. "Estas personas crecen y algunas por desgracia no podrán avanzar. Necesitarán ayuda para todo y los familiares no podrán estar ahí siempre. Por ello necesitamos este centro, pero no tenemos respaldo".

 

Más ayudas de los cartageneros que de su propio Ayuntamiento

 

Y es así. La base de esta asociación está formada por las cuotas de los familiares, la aportación de la Consejería de Educación y Sanidad (tema al margen) y las donaciones de empresas como Ilboc y Repsol. Para que se hagan una triste idea, Ilboc por ejemplo, da más de el doble de dinero al año a Astrade que el propio Ayuntamiento. Aporta diez mil euros anuales por poco más de cuatro mil de los últimos. Una empresa que poco tiene que ver con Astrade y que se involucra mucho más, como pueden apreciar en la cantidad que ofrecen. Y no son los únicos.

¿Sólo puede ofrecer nuestro querido Ayuntamiento poco más de cuatro mil euros al año y unos terrenos trampa que recuperarán en escasos meses? Lo que necesitan son más espacios y facilidades para construir. Menos dinero para circos y más para esta gente que hace una labor digna de admirar. 

 

Astrade convive a día de hoy en sus dependencias en el antiguo colegio San Carlos con la asociación Adahi (Asociación de Ayuda al Déficit de Atención con más o menos Hiperactividad). Falta espacio y material para seguir prosperando en la difícil tarea de mejorar la calidad de vida de estas personas con discapacidad y de sus familiares.

"También hemos solicitado casetas prefabricadas. Lo que sea porque necesitamos espacio. Podríamos ampliar nuestras dependencias si Adahi se traslada (están viendo ocupar dependencias del colegio Antonio Arévalo). No tenemos terreno para ampliar espacios necesarios en nuestro trabajo".

Actualmente, cuentan en las estrechas dependencias con cinco gabinetes. Necesitan el sexto y un par de talleres en un lugar donde trabajan cuarenta personas, algunas voluntarias y otras con sueldo. Sueldo que sale íntegramente del bolsillo de las cuotas de los familiares.

La Tribuna de Cartagena no abandonará esta tremenda injusticia. Seguirá informando y publicará mañana mismo un más que interesante reportaje sobre las Aulas Abiertas de Secundaria, relacionadas estrechamente con el trabajo de Astrade. 

Para aquellos que no lo saben, las Aulas Abiertas sirven para ayudar a aquellas personas con problemas que no pueden seguir el ritmo de sus compañeros en los centros educativos. En Cartagena, las Aulas Abiertas de secundaria brillan por su ausencia.

 

 

 

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Director de La Tribuna de Cartagena.

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